(29 de agosto del 2025. El Venezolano).- En el vibrante mundo de la gastronomía, Erick Mackay brilla con una pasión ardiente y una convicción inquebrantable. Este chef latino de origen hondureño ha conquistado cocinas desde San Pedro Sula, hasta las montañas nevadas de Vermont, llevando consigo un legado de sabores auténticos y una visión que une culturas a través de la comida. Como gerente de cocina, Erick no solo crea recetas que deslumbran, sino que lidera con un fuego interior que transforma cada plato en una experiencia inolvidable.
Escrito por: Reynaldo Dávila
Un Viaje Forjado en el Corazón de la Cocina Familiar
La chispa de Erick se encendió en Honduras, donde la adversidad familiar marcó su destino. Tras el divorcio de sus padres, aprendió a cocinar junto a su padre, limitado por la artritis. “Empecé por necesidad, pero descubrí una pasión que me hacía feliz”, recuerda con emoción. Su abuela le heredó recetas como los pipianes rellenos, que aún prepara con devoción, manteniendo vivo su legado.
Sin escuelas culinarias en Honduras, Erick estudió Administración de Empresas, una base que potenció su enfoque. “Los detalles hacen la diferencia: un gran plato requiere planeación y disciplina”, afirma. Esta mentalidad lo ha convertido en un líder excepcional, capaz de transformar ideas en menús memorables.
De Honduras al Mundo: Un Ascenso Imparable
El camino de Erick es un testimonio de resiliencia. Desde sous chef en San Pedro Sula, hasta cocinas de prestigio en Montana, Nueva York y Alaska, cada experiencia ha moldeado su arte. En un resort de Nueva York, cocinó para íconos como David “Big Papi” Ortiz, aprendiendo que “la autenticidad siempre conquista, incluso a los paladares más exigentes”.
Erick crea platos que fusionan su herencia hondureña con sabores de EE.UU., como sus bolas fritas de queso de cabra con culantro, menta y reducción de huckleberry. “Ese sabor me conecta con mi infancia, con las historias que imaginaba de niño”, comparte con nostalgia.
Un Líder que Inspira con Sabor y Visión
Bilingüe y con un don para conectar, Erick lidera equipos multiculturales con un lema claro: “La excelencia no se negocia”. Inspira a su equipo a aportar sus raíces, creando recetas que son un mosaico cultural. “La cocina es un lenguaje universal; un buen plato une corazones”, dice con convicción.
Los retos no lo detienen. Desde eventos de alta presión hasta adaptarse a nuevas culturas, Erick transforma obstáculos en oportunidades. Su liderazgo ha convertido su cocina en un espacio donde los comensales viven experiencias únicas.
Un Futuro Tan Audaz como Sus Sabores
Erick sueña con explorar sabores brasileños y llevar cortes como el NY Strip a Honduras. “Quiero que mi gente descubra nuevas formas de disfrutar la comida”, dice con entusiasmo. A los jóvenes chefs latinos, les aconseja: “Respeten las tradiciones, pero innoven. La cocina es contar tu historia a través del sabor”.
Con cada plato, Erick Mackay no solo cocina: crea emociones, une culturas y demuestra que el éxito nace de la pasión y la autenticidad.
Conéctate con su viaje en Instagram: @Erickmackayh.