La verdad del fútbol panameño: corrupción, explotación y otros males

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(Foto: Fuera de Pauta)

(17 de mayo de 2018. El Venezolano).- Si el resto del mundo se enterara cómo funciona realmente el fútbol en Panamá, se escandalizaría. El fútbol profesional panameño es el peor de Centroamérica. Dirigentes y jugadores se han visto envueltos en los peores escándalos por tráfico y consumo de drogas, atracos, secuestros, extorsiones, homicidios, sicariatos, violaciones de menores de edad y pare usted de contar. Mientras tanto el gobierno de turno protege a la Federación Panameña de Fútbol (FEPAFUT), a la Liga Profesional (LPF) y a la Liga de Ascenso (LNA), manteniendo en un completo engaño a los seguidores y público en general.

Los directivos y propietarios de los equipos profesionales, así como sus dirigentes, son empleados y asesores del gobierno de turno, contratistas y parte de una hélice de capitales al más alto nivel y dimensión.

Meses atrás un escándalo estremeció a la sociedad panameña, cuando un oficial que trabajaba en coordinación con la DEA y CIA, denunció la participación de un poderoso grupo de origen judío en una megaoperación de lavado de dinero, proveniente del narcotráfico internacional, a través de un conglomerado de marcas deportivas, algunas de las cuales patrocinan a la Selección de Fútbol Nacional y a la Federación.

Quien ocupaba la máxima jerarquía en la Liga Profesional es no menos que el asesor legal del Presidente Juan Carlos Varela en el escándalo de los Panamá Papers.

La FEPAFUT

El “vitalicio” presidente de la Federación Panameña de fútbol es el mayor accionista de uno de los más laureados equipos locales: el Deportivo Árabe Unido de Colón.  De ascendencia árabe, su única experiencia previa era “vendiendo barato” artículos diversos en el almacén de la familia. Pedro Chaluja carece de formación profesional o administrativa en ninguna de las áreas del fútbol, sin embargo, maneja el mayor presupuesto que federación alguna ha manejado en la historia de Panamá. En varias ocasiones su nombre ha sido mencionado e investigado en graves escándalos por corrupción en la CONCACAF-FIFA, logrando salir bien librado siempre. Su vicepresidente Ramón Cardoze es un verdadero “mago” a la hora de vivir del fútbol profesional. Paralelamente dirige PRODENA, ente legal que comercializa la liga profesional. Su esposa es la encargada del servicio de catering en las concentraciones de la federación y su hija es la nutricionista de la Selección Nacional. Cabe destacar que se graduó en España y sus estudios fueron sufragados presuntamente con dinero de la FEPAFUT. Su hijo, del mismo nombre, se graduó en la Universidad del Real Madrid, con dinero del mismo origen.

 Los cargos en la federación son muy apetecidos y hasta se paga por salir electo, ya que dan proyección social, poder e influencia en la muy tradicional y cerrada sociedad panameña. Por ejemplo el propietario de la cadena Niko’s Café es el segundo vicepresidente. Fue contratista del gobierno de Ricardo Martinelli y en la actualidad es muy cercano al diputado Beby Valderrama, el segundo hombre fuerte del gobierno. Apenas asumió la segunda vicepresidencia Nicolás se practicó un by pass gástrico. Es el dueño de varias franquicias hoteleras en Panamá, entre ellas la cadena Sheraton. Es famoso por su legendaria tacañería y por la forma como sacaba provecho de los jugadores cuando era directivo de un equipo profesional. A pesar que su cadena tiene presencia en toda la capital y principales ciudades del país, su colaboración se limitaba a proporcionar almuerzo y cena a menos de 15 jugadores extranjeros e interioranos, cuando la mayor parte del equipo estaban anémicos y famélicos.

La FEPAFUT ha hecho negocios millonarios con los patrocinios y aportes de la FIFA, sin que ningún ente pueda hacerle Contraloría. Por ejemplo, nunca se investigó a donde fue a parar la mayor parte del dinero destinado al “Proyecto Gol”. Cuando se compara con el de Costa Rica, su magnitud es escandalosa.

La Federación formó parte de los velados negocios de la familia presidencial con el Real Madrid, los cuales finalmente no se desarrollaron de acuerdo a lo planificado. El plan consistía en hacer pretemporada en Panamá.

Tanto el presidente como el vicepresidente de la FEPAFUT responden, cada uno el suyo, a las órdenes e interés de los dos grandes grupos televisivos del país.

La Sele

 Se trata de la “joya de la corona”, una fuente inagotable de ingresos, lujos y derroche sin control o auditoría. Al frente de la selección nacional han estado entrenadores muy honorables y capaces, otros no tanto. En este caso hay que hacer énfasis en los últimos dos: Julio Dely Valdés, una gloria del fútbol panameño y Hernán  Darío “El Bolillo” Gómez.

Julio formó a todo el talento profesional del que dispone la selección en este momento, dicho sea de paso, el equipo, en promedio, más viejo de este mundial. Dely Valdés dispuso y formó a los mejores preparadores de porteros del patio y comenzó la era de los grandes patrocinios, pero “instituyó” la contratación de mujeres de la noche en las concentraciones, que además se hacían en los más céntricos hoteles, cerca de discotecas, casinos y prostíbulos. En las concentraciones recibían visitas de pandilleros, en una ocasión asesinaron a uno. Los cigarrillos de marihuana eran también comunes. Un secreto a voces que ningún medio difundiría por temor a ser vetado.

“El Bolillo” Gómez ha ganado fama por su gusto por la dolce vita y las francachelas. En su gestión no se reciben abiertamente a las damas de la noche y las concentraciones se realizan en destinos y hoteles apartados, pero se ha permitido abiertamente que los jugadores en su tiempo libre recurran al humo de la hierba narcótica. Es algo que se establece como normal y natural.

“El Bolillo” ha contratado a familiares, impuesto a otros familiares consanguíneos como técnicos de equipos profesionales, contratado a su propio hijo y a un preparador de porteros de dudosa reputación y con supuestos “cursos onlíne” de los cuales no existe certificación alguna. También se le criticó mucho la contratación de un preparador de porteros venezolano sin formación o titulación. “Bolillo” Gómez ha manejado el  mayor presupuesto de la historia, dispuesto de los mayores lujos y comodidades, así como de un millonario contrato, que incluye la presencia permanente de su esposa, para evitar nuevos escándalos por relaciones extramaritales, como en su pasado reciente.

Herman Darío suele rodearse de personas de mala reputación. Su “utilero” fue expulsado del Chorrillo FC por apropiarse de lo ajeno y por vender el equipamiento cuando no le pagaban al día. Esta práctica de vender equipos, uniformes y pertrechos los mantiene en la selección, pero eso no importaría, mientras “Tobi” entretenga a Gómez, como el “bufón oficial” del “Bolillo”, con sus chistes, parodias e imitaciones.

Los jugadores profesionales panameños son subpagados, sometidos a explotación y pudiera decirse que también a tráfico humano, pues algunas veces son contratados en equipos extranjeros que no les pagan, les retienen pasaportes y los retienen en condiciones infrahumanas y en algunos casos víctimas de la prostitución, como pudiera mencionarse un caso. Viven en favelas, algunas con pisos de tierra, pasan hambre, tienen varios hijos también mal nutridos, no concluyen su escolaridad, comen iguanas, deben trabajar como obreros de la construcción y taxistas, deben mendigar equipamiento deportivo, etc, etc, etc. Solo una pequeña élite vive con dignidad y comodidad, ya que juegan para equipos extranjeros, son los llamados “legionarios”.

La mezquindad es tal que cuando ha surgido alguna iniciativa privada para emplearlos como entrenadores de ligas menores, la misma es saboteada hasta que cierra operaciones. A algunos dirigentes les interesa aparentemente mantenerlos en condiciones precarias. El propio Presidente Juan Carlos Varela ofreció contratar a los jugadores como líderes y facilitadores deportivos en sus barriadas y la Liga Profesional los convenció de desistir. Varios de ellos se convierten en mulas del narcotráfico, soldados de los carteles de las drogas, informantes de la policía y atracadores de bancos o secuestradores. Hay por lo menos una media docena de jugadores profesionales actualmente presos por tales motivos. Sin ir muy lejos, está el caso de dos porteros que jugaron en la selección: uno estuvo preso por narcotráfico. Actualmente milita en uno de los equipos más prestigiosos del patio. Otro estuvo preso y pago condena por violar a una menor de edad y al salir de la cárcel fue contratado de nuevo. ¿Qué ejemplo y mensaje se les envía a las nuevas generaciones?

Otro caso es el de las franquicias de fútbol extranjeras, especialmente italianas, que reclutan talentos para llevarlos a Italia y colocarlos en equipos de segunda y tercera división, obteniendo ganancias, mientras los jugadores ganan sueldos de hambre.

“Bolillo” convoca a jugadores y porteros de acuerdo a su propio criterio y negocios y no al rendimiento. Luis “Manotas” Mejias es el mejor portero de la liga uruguaya. En los últimos años y por criticar las mezquindades de Gómez fue excluido de por vida de la selección. Humberto Pelaez es una estrella del fútbol universitario norteamericano, seguramente el mejor, y no ha sido convocado a la selección. Mientras en la liga local Alex Rodríguez hace el ridículo con regular frecuencia, es convocado al mundial, mientras el mejor portero de la liga Kevin Melgar es excluido por su relación con Donaldo González, quien fuera preparador de la selección absoluta en tiempos de Dely Valdés. Otro caso es el de Alan Hernández, el segundo panameño que jugó en la Serie A italiana. Actualmente se gana la vida como modelo y estudia ingeniería. Bajo engaños querían llevárselo a Australia para prostituirlo. El argentino “Pipino”, quien fuera DT de la selección sub 23 y sub 20 fue execrado por la homofobia del “Bolillo”. “Pipino”, con una titulación sospechosa emitida por otro país centroamericano, fue el único que le dio suplementos vitamínicos y comida de calidad a sus jugadores. La mayoría de estos jóvenes duermen y comen bien solo en las concentraciones, mientras en Panamá no existe un centro de alto rendimiento como en la vecina Costa Rica. En la selección dejaron de darle ENSURE a los jugadores “porque era muy caro”,  pero los lujos de los federados no lo son.

Liga Panameña de Fútbol LPF

La liga está constituida por sociedades anónimas, con accionistas que comercializan, perciben ganancias, venden publicidad, reciben patrocinios, negocian derechos deportivos y venden jugadores, pero a la hora de declarar impuestos son sociedades deportivas. El gobierno permite cómplicemente esta ilegal situación.

Hay equipos como el Alianza FC famosos por explotar a sus jugadores y pagar los más bajos sueldos. Este mismo equipo ha recibido dinero de ex-presidentes prófugos de la justicia de sus países de origen. En otros como el San Francisco FC, sus accionistas lo son también de una televisora. Antes hasta ofrecían servicios como academia deportiva. En una ocasión a uno de los entrenadores lo asesinaron unos sicarios, hecho que se vinculó con una acción del narcotráfico.

Otro ejemplo, el Tauro FC, es propiedad de una familia de origen italiano, que se verían a sí mismos como el alfa y el omega del fútbol nacional. Tal es su poder que la sede del equipo es el estadio nacional. El Árabe Unido de Colón es la plataforma para que Pedro Chaluja controle la federación. El Sporting San Miguelito se ha convertido en un “semillero” del pandillerismo. La franquicia ha sido empleada por Pedro Blasco para tratar de captar incautos a quienes ofrece venderle el nombre del equipo, asociarlos, etc. Una modalidad de timo, que impide a cualquier extranjero “brillar” en esta decadente sociedad. De esta manera fraudulenta también trató de vender el equipo de segunda división Orión, con una nómina y gastos tan abultados como si se tratara del mismísimo Barcelona FC.

Mención aparte merece el Chorrillo FC  un equipo cuyo único propietario es el mecenas y visionario deportivo Manuel Arias, ingeniero de profesión y ex-contratista del gobierno de Ricardo Martinelli, quien también se ha especializado en captar a inversionistas incautos, vender sueños, aceptación social e influencias. Arias explota a sus jugadores con una sonrisa y un abrazo, les paga sueldos de hambre y declara sueldos hasta 3 veces más altos. Actualmente negocia con la federación mudar su equipo a una provincia del interior y hasta cambio de nombre, a cambio de un buen incentivo en dinero. Arias ha controlado varios equipos de la liga directa e indirectamente. Es el único empresario del fútbol local que realmente ha recibido cientos de miles de dólares negociando jugadores en el exterior. Entre sus socios más destacados figuran los esposos Armijo y el no bien recordado Nicolás Liakopulus Falcón. También atrajo a un “enjuagador” de dinero de apellido Monterrey. El Plaza Amador es usado de la misma manera y su máxima autoridad es el asesor legal del presidente Varela en el caso de los Panamá Papers.

Liga de Ascenso

Es un derivado de la LPF, depende de la misma organización. Es la segunda división. Su mayor objetivo y que no lograron, fue llevar a primera división al equipo de la principal central obrera del país y luego al equipo de la Policía Nacional. Han permitido la participación de equipos como el Río Abajo o Panamá Viejo cuyos propietarios no gozan de buena reputación y nadie decía nada al respecto. ¿Dónde queda el Fair Play administrativo de la FIFA? Estos equipos, al no poder justificar el origen lícito de sus recursos, debieron desaparecer, pero durante años pagaron sus nóminas con dinero producto de actividades muy sospechosas y que algunos temían fuesen del narcotráfico. Esta liga era liderada por el Costa del Este FC, que acaba de ascender, cuyos accionistas y DT son venezolanos.

“Locademias” de fútbol

Este es el negocio predilecto de ex jugadores profesionales. Se trata de un nicho de muy poco nivel técnico, que no es debidamente supervisado por la federación. Una de ellas es la Academia BAGOSO, de mucho prestigio y sin cancha propia. Es el escenario donde fue abusado sexualmente un jovencito de la alta sociedad local. Existen testimonios del caso, pero nunca se ha dicho nada al respecto.

Cuando aparece alguna otra academia que genera verdadera calidad y competencia, especialmente si pertenece a algún extranjero, se activa la xenofobia panameña y comienza la guerra de descrédito y competencia desleal. A algunos panameños no les gusta pagar bien para formar deportivamente a sus hijos. Prefieren gastar ese dinero en banalidades, guaro (licor) y lujos materiales. La formación de sus hijos está en segundo nivel de importancia.

Franquicias decadentes como el Plaza Amador, San Francisco y Alianza han hecho mucho dinero en este nicho, ofreciendo la peor calidad de servicio.

Cruda realidad

* Algunos equipos son empleados para explotar jugadores y el tráfico humano. Muchas veces son simplemente estructuras para que sus directivos y directivas sacien apetencias personales, valiéndose de las necesidades económicas de jugadores y empleadas. Una situación socialmente aceptada en Panamá.

* El fútbol es visto como un negocio para captar incautos, usando para ello franquicias temporales del Barcelona FC, el Real Madrid y tiempo atrás el Milán, Chievo Verona y otras menos conocidas.

* Algunos “caza talentos” se valen de las necesidades de los jugadores y sus familiares a cambio de unas zapatillas de marca o unos guantes de porteros.

* Precisamente temas de prostitución y lesbianismo impactaron negativamente a la liga femenina.

* El fútbol local ha sido tomado por técnicos argentinos, colombianos y españoles, que en sus países de origen no conseguían trabajo por tener un rendimiento deficiente y en Panamá se promocionan como de primer nivel. La prensa rosa o “barquilleros”, dominada por miembros del movimiento LGBT, cumple también una función protagónica en el manejo del fútbol panameño, como en otros sectores de la sociedad de Panamá.

* Cómo explicar que la camiseta de la selección panameña es más cara que la del Barcelona o Real Madrid.

* Otro punto sin explicación alguna es que la selección nacional nunca ha contado con los servicios de un psicólogo deportivo.

* Nadie se ha atrevido a denunciar  las malas praxis del traumatólogo de la selección nacional. Luego de una operación mal ejecutada incapacitó de por vida al portero Junior Torres.

 Quienes realmente deciden a qué jugador ficha la selección es la prensa rosa bajo el liderazgo de “Datitos” Rivera, devenido en asesor de Hernán  Darío “El Bolillo” Gómez. El poder LGBT dentro de TVN, TELEMAX y varias emisoras de radio controlan los hilos del negocio futbolístico y decide quiénes juegan y quienes no. Un secreto a voces muy sabido pero que pocos se atreven a mencionar. El único periodista radial que lo hacía fue tentado con su regreso a televisión, en donde había sido vetado años atrás. Muchos parecieran tener su precio y el de algunos es ínfimo. Esto es parte de una investigación con material suficiente para editar un libro que pudiera ser lanzado después del mundial de fútbol.
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