Una dictadura cruel y sin entrañas, por Emiro Alborno León

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(13 de junio de 2018.El Venezolano).- Este cronista no exagera cuando califica a este régimen de mierda como una dictadura cruel y sanguinaria, comparable en sus métodos brutales  con  algunas de las etapas más dolorosas que ha vivido la humanidad con los regímenes criminales de Hitler y Stalin, en Alemania y la Unión Soviética, respectivamente..

De hecho la acusación contra el gobierno de Nicolás Maduro, contenida en el informe de la Organización de Estados Americanos,  por crímenes de lesa humanidad con todo tipo de actos de fuerza contra los derechos humanos fundamentales, asesinatos de más de un centenar de ciudadanos en manifestaciones pacíficas, detenidos arbitrariamente por el delito de protestar, torturas y otros hechos criminales, nos hablan claramente de la mala naturaleza del régimen que preside Nicolás Maduro.

El informe detalla que soldados y paramilitares vinculados al chavismo asesinaron al menos 131 venezolanos en las protestas del 2014 y el 2017, y cerca de 8,300 ejecuciones extrajudiciales han sido documentadas en el país. El informe  también devela más de 12,000 detenciones arbitrarias, expone el uso recurrente de la tortura e identifica más de 1,300 presos políticos y recomienda al Secretario General de la Organización de Estados Américanos, Luis Almagro, activar los mecanismos de los Estatutos de Roma para solicitarle a la Corte Penal Internacional la apertura de una investigación sobre los asesinatos y arrestos arbitrarios presuntamente cometidos por el régimen de Maduro.

El régimen hace gala de su crueldad cuando utiliza los cuerpos de seguridad del estrado, las FAN y los colectivos paramilitares, armados de manera ilegal por el gobierno, para arremeter contra los ciudadanos que hacen uso del derecho constitucional a la protesta y detiene arbitrariamente a los manifestantes para montarles un expediente en el que contemplan desde traición a la patria, pasando por instigación a delinquir, daños a bienes públicos causados por sus propias bandas armadas, y les clavan penas de prisión o juicios que nunca se terminan de efectruar.

Pero a Maduro también tienen que agregarle como delitos de lesa humanidad el sufrimiento y la muerte de miles de venezolanos a causa del hambre y las enfermedades que su fallido gobierno ha causado en el país por sus fracasadas políticas económicas comunistas, y negarse a recibir ayuda humanitaria de los organismos internacionales y naciones democráticas del mundo civilizado que se han ofrecido y tienen listos cargamentos de alimentos y medicinas que ayudarían a paliar la grave situación de hambruna y de mengua de los venezolanos.

Es un acto de crueldad de  Nicolás Maduro de enviarle ayuda en toneladas de alimentos y enseres de todo tipo a Cuba para atender algunas emergencias producidas por las lluvias a consecuencia de tormentas que siempre tocan la isla caribeña, mientras los venezolanos reciben unas miserables bolsas Clap cada temporada. O sea, le ha quitado la comida a los venezolanos hambrientos que su régimen va dejando en su camino destructor.

Pero es más cruel aún  que Venezuela envíe alimentos a Cuba porque presuntamente los necesitan para sus damnificados, pero no permite que al país ingrese la ayuda humanitaria internacional de diversos organismos multilaterales y distintas naciones del norte y de Europa  que tienen listas sus cargas para socorrer al pueblo venezolano que en el orden de más de las tres cuartas partes del país está pasando hambre. Es algo así como enseñarle el pan al hambriento y no dárselo.

¿No es acaso un régimen cruel aquel que condena a la mayoría de la población a no tener electricidad durante la mayor parte del día por haber fallado en la construcción de nuevas instalaciones eléctricas para atender la demanda lógica del fluido eléctrico durante estos 20 años de desastre revolucionario. Pero al mismo tiempo descuidó el mantenimiento de las que ya existían en el país para llevarlas a su práctica paralización, y allí los resultados con el colapso del servicio?.

¿No es una dictadura inhumana la que por incompetencia deja sin el servicio de agua potable a la nación porque jamás se ocuparon de construir una sola represa ni ampliar plantas de tratamiento, ni mucho menos adquirir nuevos equipos para la potabilización del agua, así como tampoco sustituir las redes de acueductos.?

Es una dictadura cruel y sin entrañas.

Por Emiro Alborno León

 

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