Toma tu CLAP, dame tu voto, por Emiro Albornoz León

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Referencial

(03 de abril de 2018. El Venezolano).- Vaya casualidad lo que acontece con las llamadas cajas o bolsas Clap que reparte el régimen comunista de Nicolás Maduro con la finalidad de comprar conciencias.

Luego de estar desaparecidas, ahora, a escasas dos semanas de las elecciones presidenciales del 20 de mayo, a las cuales no asiste la oposición democrática venezolana, por obra y arte de gracia reaparecen. Registrando medios de comunicación social de las últimas semanas nos conseguimos con protestas populares a lo largo y ancho del país por las “benditas” cajas. En Petare, el 22 de marzo tuvieron que militarizar la zona. En Palo Verde y Vargas, también registraban pataletas de la gente por las cajas, porque venían incompletas y por los altos precios que le aplicaban a las mismas. Y así, por todo el país los reclamos de la gente.

Es grotesco cuanto sucede en Venezuela. Un Presidente en campaña que según las encuestas de opinión pública y lo que se ve en las calles del país, es rechazado por la casi totalidad de la nación, desesperado por la cruda realidad que viven los venezolanos, no haya a qué mecanismos de presión apelar para que el pueblo salga a votar el 20 de mayo, en unas elecciones en las cuales se augura la inasistencia de más del 70 por ciento de los electores.

Es condenable que se aprovechen del hambre, que anda con el moño suelto por toda Venezuela, para tratar de comprarle la conciencia al pueblo con la entrega de mendrugos de comida.

Pero es que los productos que traen las cajas de la infamia son puros carbohidratos que sirven para llenar el estómago y mitigar el hambre, pero no para alimentar, como debe ser, a un ser humano, sobre todo si se trata de niños que requieren leche, carnes de res, pollo, cerdo o pescados, huevos, que son los que
suministran las proteínas que requiere el cuerpo humano para su normal desarrollo.

Apenas antier miércoles, en gira por Anzoátegui, Nicolás Maduro fue capaz de anunciar la entrega de un premio a quienes voten por él. “Yo estoy pensando darle un premio al pueblo venezolano que salga a votar ese día con el carnet de la patria (…) dando y dando(…) recibo mi derecho social al trabajo, al estudio, a la pensión pero le doy a la patria mi voto”.

Descaro más depravado jamás se había visto. La revolución utiliza medidas de presión de todo tipo para obtener apoyos a costa del hambre del pueblo. Inventaron el inconstitucional carnet de la patria porque es discriminatorio, para entregar dádivas a un porcentaje de quienes lo poseen, en una especie de
tómbola, bajo la denominación de bonos que no alcanzan ni para comprar un cartón de huevos.

Lo cierto del caso es que de entre las piedras, salieron nuevamente las cajas Clap y la consigna del régimen pareciera ser: “toma tu Clap y dame tu voto”. Este cronista le dice a la gente: agarren todo lo que les ofrezcan que eso no es ningún regalo de Nicolás. Todo eso se compra con dinero que es de todos los
venezolanos. La gente tiene que saber que cada venezolano es accionista de esa gran empresa
que se llama Venezuela y que los dividendos que ella produce le corresponden a todos y cada uno de los venezolanos.

La consigna es no votar para no legitimar unas elecciones cuyos resultados están cantados.

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