Solo unidos, pero todos, avanzamos: por Henrique Capriles

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(10 de enero de 2016. El Venezolano).- “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”, advertía el científico Albert Einstein, quien calificaba como una locura hacer siempre lo mismo esperando obtener resultados diferentes.

Simple y certero. Si queremos crear cosas nuevas y obtener resultados relevantes es necesario despojarse de los prejuicios que se tengan y refrescar el pensamiento, mirar con otros ojos lo que hasta entonces habíamos dado por sentado, revisarlo, enmendarlo y rectificar.

Rectificación y cambio. Esto es, ni más ni menos, por lo que está clamando nuestra querida Venezuela para revertir las consecuencias de un modelo político y económico fracasado que la ha sumergido en la peor crisis económica y social de los últimos 200 años.

Frente a otros países que anunciaron crecimiento económico, auge del turismo, nuevas inversiones y mejoramiento en la calidad de vida de sus habitantes, nuestra Venezuela registró una contracción económica que se estima en 7% del Producto Interno Bruto, una caída de las reservas internacionales, una tasa de inflación que cerró en 270%, la más alta del mundo por tercer año consecutivo, una escasez general de 40% y en algunos alimentos del 70%, que originó una nueva caída del poder adquisitivo de los venezolanos, haciendo insostenible mantener su calidad de vida. ¡Hasta Cuba, a la que seguimos mandando nuestro petróleo regalado, anunció que su economía creció 4% en el último año!’

Para desgracia de los venezolanos, lejos de asomar siquiera una mínima intención de rectificación, el gobierno se empeña en acentuar las políticas que durante los últimos años arrasaron con el campo y la agroindustria, sepultaron cientos de empresas, lanzaron a miles de trabajadores a la economía informal y cerraron las puertas a miles de jóvenes venezolanos que abandonaron su país para buscar en otros las oportunidades de progreso que aquí se le niegan.

Quienes gobiernan carecen de la grandeza de espíritu que da la humildad para rectificar. El “nuevo” gabinete ministerial de Miraflores así lo demuestra. Más enroques, las mismas caras, los mismos “expertos” en eso de profundizar los controles e inspecciones, en atacar las consecuencias y no en remediar las causas.

El 6 de diciembre nuestro valiente pueblo se expresó democráticamente para rechazar esta forma de gobernar. Los venezolanos vencieron el miedo, no pisaron las conchas de mango que los tramposos pusieron en el camino, no cayeron en los actos extremos que pretendieron los violentos. Nuestro pueblo se enfrentó a ellos con el arma democrática del voto y los venció, y llevó a la Asamblea Nacional a mujeres y hombres comprometidos en trabajar por el cambio que exige la mayoría de los venezolanos, para tener en el centro de atención de su trabajo parlamentario la solución de los problemas que hoy nos afectan a todos.

Los diputados de la nueva Asamblea Nacional promoverán la descentralización para acercar la solución a los problemas desde las regiones. Legislarán para promover el incremento de la producción nacional, incentivando el esfuerzo privado y generando confianza para atraer inversiones. Trabajarán para que las empresas expropiadas vuelvan a ser productivas, y sobre todo pondrán su esfuerzo para que en Venezuela se deje de importar todo y se generen empleos de calidad para los venezolanos.

Nuestros diputados trabajarán para garantizar el abastecimiento pleno, para que ya no tengas que hacer colas en los mercados, para que te alcance la plata para comprar lo que necesitas y lo que quieres, para que tengas un empleo estable y con beneficios, para que tu salario no se vuelva sal y agua, para que puedas ahorrar y se respeten tus derechos y beneficios laborales, para que nuestros adultos mayores puedan vivir tranquilos con una pensión que les alcance, para que puedas vestir a tus hijos y garantizarles los últiles escolares para ir a la escuela, para que encuentres en los hospitales la atención que necesitas, y para que tú y tus hijos puedan salir tranquilos.

Desde la nueva Asamblea Nacional se velará para que exista equilibrio de los Poderes Nacionales. Se legislará para elegir representantes del poder ciudadano comprometidos con el pueblo y no con un proyecto político, vigilando que sea bien usado el dinero de todos los venezolanos. Se legislará para que no haya presos políticos y que la justicia no sea nunca más utilizada para perseguir a quienes tengan ideas distintas.

Mientras el Gobierno busca más confrontación y no hace nada por resolver la crisis, el barril de petróleo sigue bajando, ubicándose en 27,87 dólares por barril.

Nuestro país está enfermo, postrado. Está urgido de trabajo, unión y justicia. Es hora de que la dirigencia del Psuv aprenda a perder y no insistan en el conflicto y la confrontación, que no llevan al país a ningún lado.

El país requiere diálogo y atención a la grave crisis. Este tiene que ser un año de respeto a la diversidad de opiniones, de tolerancia, trabajo mancomunado y unión entre las distintas instancias de Gobierno. El gran debate tiene que centrarse en los problemas de los venezolanos, cómo solucionarlos y esforzarnos en que lleguen esas soluciones a las comunidades.

Nuestra Venezuela bien vale cualquier sacrificio que hagamos y por eso apostamos al diálogo y rechazamos la confrontación, apostamos al trabajo en las comunidades y rechazamos cualquier camino que nos aleje de la Constitución. Ha sido un largo recorrido que hemos realizado para llegar hasta aquí, tengamos foco en las cosas que realmente importan. La nueva Asamblea Nacional tiene que ser un espacio de encuentro para todos los venezolanos. Los problemas son una oportunidad de unión, no la perdamos.

Quienes hemos luchado por el cambio sabemos que humildad, sabiduría y madurez política no son solo unas palabras que se encuentran en el diccionario, hay que saber actuar a la altura de la situación que estamos viviendo y acorde a las exigencias de nuestro pueblo. No olvidemos nunca que se trata de unir a los venezolanos como una sola nación que somos y dedicar el tiempo a resolver los problemas de todos los venezolanos. Unidos avanzamos. ¡Que Dios nos ilumine y nos de mucha sabiduría, y que bendiga a nuestra Venezuela!

Por: Henrinque Capriles

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