Sanguinario dictador a la vista, por Antonio Urdaneta Aguirre

0

Archivo

(02 de mayo de 2017. El Venezolano).-  El primero de mayo de 2017 será una fecha para recordarla en negativo. Durante un tiempo durará el sabor amargo de un segundo carmonazo en Venezuela. Se conoció con ese nombre a la acción desarrollada por un ciudadano que responde al nombre de Pedro Carmona, quien de un solo plumazo, disolvió todos los poderes. Mejor dicho, intentó disolverlos, puesto que en la práctica tal intención nunca se materializó.

En efecto, el Día del Trabajador, quien encabeza el régimen autocrático venezolano, sumó otro de sus bestiales disparates; esos que ya formaron parte de su oscuro repertorio de crímenes contra la institucionalidad. El funcionario, cuyo nombre omito porque sus malandanzas son ampliamente conocidas, decretó –lo que le faltaba– el asesinato de la Constitución que su “padre político” le dejó como legado. Sospecho que los primeros que debieron indignarse, y con sobradas razones, fueron los religiosos seguidores de su antecesor.

Pues sí, el “mandón” máximo de la “revolución roja rojita”, haciendo gala de su congénita ignorancia, convocó, según su discurso vacío, mediocre y disparatado, una “constituyente comunal”, para cuyo efecto él mismo seleccionaría a los ciudadanos que votarían. El comportamiento tiránico de ese tipo, quien ha venido actuando como usurpador de poderes, tampoco es una sorpresa, puesto que tiene un largo historial y un abultado prontuario como violador de la Constitución.

Para el pueblo, el insolente discurso del susodicho funcionario, puede y debe ser interpretado como una nueva ruptura del orden constitucional, tal como sucedió con las sentencias 155 y 156 del Tribunal Supremo de Justicia. Una amenaza de esa magnitud, al estilo de Hitler y Mussolini, requiere una respuesta contundente de todos los demócratas del país y del mundo. Porque la posibilidad de una dictadura con esas características, es una amenaza para todos los pueblos libres del continente. Por eso creo que ha llegado el momento de sacar, “como sea”, al vil asesino de la Constitución.

Para la lucha democrática que se avecina, hay buenas señales. El propio asesino ha colocado el dispositivo bastante cerca. Él dice fundamentarse en los artículos 347 y 348 de la Constitución. Como puede observarse, apenas a dos pasos del 350, herramienta constitucional que se le debe aplicar a la abusiva cabeza del régimen. ¡Que el pueblo decida si quiere vivir en plena libertad, o someterse a los designios de un sanguinario dictador! Y usted, apreciado coterráneo, asuma la obligación patriótica de aportar iniciativas, esfuerzos y hasta sacrificios, si fuere necesario, para evitar que el ya dictador confeso, de mentalidad criminal, provoque un monstruoso genocidio y hunda la patria en un mar de sangre. ¡Llegó la hora de permanecer en la calle y actuar contundentemente hasta que salga “como sea”!

Por: Antonio Urdaneta Aguirre / @UrdanetaAguirre

Share.

Leave A Reply