Régimen venezolano ha obligado al exilio a más de dos millones de ciudadanos

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(13 de agosto de 2017. El Venezolano).- El régimen venezolano ha empujado al exilio a más de dos millones de ciudadanos. Antes cuando se hablaba de Venezuela, en el mundo se le conocía como ese país que estaba entre Colombia, Brasil, ahora y gracias al Gobierno de Nicolás Maduro, y en su momento del fallecido Hugo Chávez, se podría decir que los venezolanos están construyendo una nueva geografía.

De acuerdo al informe realizado por el Observatorio de la Voz de la Diáspora Venezolana sobre el fenómeno migratorio, y basados en cifras proporcionadas por institutos de estadísticas de diferentes países, más de dos de millones de personas se han visto obligados a irse de Venezuela en los últimos 18 años, destacó El País.

La mayoría se ha marchado a Estados Unidos (entre 400 mil y 450mil) y España (300 mil). El éxodo empezó en el Gobierno de Hugo Chávez (1999-2013) y se ha acelerado, en distintas oleadas migratorias, al calor de la crisis. “El ritmo de crecimiento de la emigración es tan rápido que es casi imposible mantener los datos actualizados”, señala el sociólogo Tomás Páez, coordinador de La voz de la diáspora venezolana.

De acuerdo al informe, una de las principales razones del éxodo tiene que ver con los altos niveles de inseguridad que se viven en Venezuela, además de la gran crisis económica que cada día empeora más. Estos datos no solo son confirmados a través de estadísticas sino también lo confirman los propios ciudadanos venezolanos. En el estudio realizado por Páez resume las razones del exilio de la siguiente manera: “En el cuestionario que hicimos en más de 40 países preguntamos por qué se iban; decían, por ejemplo, que la única nevera que estaba llena en Venezuela era la de la morgue o que preferían despedir a sus hijos en el aeropuerto y no en el cementerio”.

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Uno de los tantos ejemplos de esta situación es el de los venezolanos Marco Sergent y Ninoska Belardi, quienes en noviembre del 2016 decidieron abandonar el país y emigrar a los Estados Unidos, con sus dos hijos de 17 y 8 años. Actualmente están residenciados en la zona del Doral, en la ciudad de Miami, que hoy en día es conocido como Doralzuela, por la gran cantidad de venezolanos que habitan.

Sergent es árbitro profesional. Ha arbitrado a Federer, a Nadal, a Sampras. Sigue en el circuito de élite, pero cuando no tiene partidos hace Uber para sumar sueldo. Y día a día, minuto a minuto, escruta su teléfono en espera nerviosa de la última hora de su país. La mitad de su cabeza, así como el grueso de su familia y la de su pareja, sigue en Venezuela. “Nosotros estamos aquí, pero el fantasma nuestro está allá”, explica, la ansiedad removiéndose en su cabeza: “Esto terminará en algo. En mucha gente muerta en la calle o en un despelote militar.

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Belardi viajó en febrero a Venezuela por la muerte de un hermano. “Sentí un desmejoramiento brutal. Llegué al aeropuerto de Caracas y no había luz, ninguna escalera mecánica funcionaba, las bandas de las maletas no se movían y me atendió un agente de inmigración con aliento a dragón”, recuerda. Después gira el cuello, mira la televisión, ve a una dirigente chavista y el gesto se le tuerce mudo, sin palabras, ni siquiera un insulto.

Otro ejemplo de la gran crisis venezolanas es ver como miles de venezolanos se han visto en la necesidad de seguir los pasos de sus padres o abuelos, y emprender un camino que los lleva a sus orígenes, como es el caso de la esposa de preso político Yon Goicoechea, Rosaura Valentini, quien es hija de una catalana (Barcelona, España). Desde hace casi un mes la joven salió de venezuela con sus dos hijos y reside en un municipio madrileño. “Mis hijos se quedarán aquí y yo, por Yon, tengo que moverme entre Venezuela y España. No lo puedo dejar solo. Lo ideal sería estar en mi país, todos juntos y en libertad, pero eso por ahora es imposible”.

De acuerdo a diversos estudios más de 200 mil ciudadanos que tienen orígenes españoles se han residenciado en diferentes ciudades de España. “Venezuela siempre fue un país de inmigrantes. Según el censo del 60, el 15% de los siete millones de habitantes [hoy son más de 30 millones]era inmigrante. Y muchos otros eran hijos o nietos de inmigrantes”, destaca el coordinador de La voz de la diáspora venezolana.

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Valentini pide para sus hijos algo tan sencillo como ver a su padre, una pelea que ha trasladado a la Audiencia Nacional de España por la doble nacionalidad de su marido. “No hay día que mis niños no me pregunten cuándo regresará su papá, pero aquí al menos pueden salir a la calle. Allá tienen que estar encerrados, por las barricadas y por la inseguridad. Aquí mi madre está más tranquila; allá siempre tiene miedo de lo que me pueda pasar”.

En un país vecino (Colombia) está el caso de un exgerente de PDVSA quien abandonó tierras venezolanas cinco años después de que la estatal petrolera despidieran a numerosos empleados por el simple hecho de “votar no en el referéndum revocatorio de 2002”. Desde que lo despidieran ejerció por un tiempo la resistencia política pero “cuando la plata se acabó comenzamos a emigrar”.

Este hombre forma parte de la segunda gran oleada de venezolanos que se marcharon cuando aún gobernaba Chávez, entre 2006 y 2007. La primera fue en 2002. Muchos de sus compañeros de PDVSA se fueron a países árabes; otros a Estados Unidos, México o Argentina; unos pocos llegaron a Colombia. Todos persiguiendo el oro negro con el que habían trabajado desde jóvenes.

En 2015 entraron en Colombia cerca de 329.478 venezolanos; en 2016 la cifra fue de 378.965, un crecimiento del 15%, según datos de Migración Colombia. La Cancillería matiza que no todos llegan para quedarse: el número de entradas es alto, pero también el de salidas.

Por último en México la mayoría se va en busca de un futuro mejor ante la crisis económica y el desabastecimiento, o huyendo de la persecución del régimen de Nicolás Maduro. Mucho de los que se han ido coinciden en que fue una decisión meditada, fruto sobre todo del caos por el que se desliza el país caribeño y a que cuentan con apoyos en México.

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