¿Qué deben esperar Brasil y Venezuela de Mauricio Macri?, por Guido Nejamkis

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Foto: El Estímulo

(24 de noviembre de 2015. El Venezolano).- El tono de la celebración anticipó un hecho relevante: Brasil será uno de los centros de la nueva política externa de Argentina, que comenzará el día 10 de diciembre, cuando asuma el sucesor de Cristina Kirchner, señala el autor en su portal Brasil 247.

La semana pasada, cuando las encuestas indicaban una segura victoria electoral, asesores de política externa de Macri empezaron los diálogos con el gobierno brasileño para cumplir una promesa de campaña del candidato opositor: realizar su primer viaje como jefe de Estado argentino a Brasil para encontrarse con la que será su colega después del 10 de diciembre, la mandataria Dilma Rousseff. Después de Brasil, Macri podría visitar Chile.

Sobre la victoria de Macri, la prensa brasileña informa según sus simpatías y tomas de posición: los medios críticos -casi toda la llamada prensa tradicional- destacan el cambio liberalizante que comenzará a operar en Argentina a partir del 10 de diciembre, mientras los que defienden a la presidenta Dilma Rousseff exaltan el ejemplo del candidato Daniel Scioli, quien aceptó sin rodeos su derrota, en un mensaje a los defensores del juicio político a la mandataria.

Debido al calendario de viajes de Dilma (COP21, Japón y Vietnam) es muy probable que la primera reunión entre ambos sea con Macri en la condición de presidente electo; todo se definirá en las próximas horas. Pero ambos asistirán juntos el día 21 de diciembre a la Cumbre del Mercosur en Asunción, Paraguay. Antes, Dilma pasará por Buenos Aires a la toma de posesión del nuevo presidente argentino.

“Para el gobierno brasileño será mucho más fácil trabajar con nosotros que con Cristina”, declaró a Brasil/247 uno de los principales formuladores de política externa del PRO (Propuesta Republicana), el pequeño partido de Macri considerado por gran parte de la prensa internacional como de centroderecha, pero que se describe a sí mismo como desarrollista y modernizante.

Según el diplomático, la victoria de Macri fortalecerá lo que él considera como el ala pragmática del gobierno de Dilma: el ministro de Hacienda, Joaquim Levy, y los ministros de Agricultura y de Desarrollo, Kátia Abreu y Armando Monteiro. En ese sentido, el ministro Levy, ácidamente criticado por sectores del oficialista Partido de los Trabajadores (PT)de Macri. pero defendido por Dilma del fuego amigo, destacó el avance que significará para la economía brasileña el triunfo 

“La dinámica de Argentina puede cambiar. Ellos van a tener un trabajo muy grande para arreglar unas cuantas cosas. Pero, evidentemente, hasta por la potencialidad del país y por el capital humano, cambia la dinámica si ellos van para un camino de más liberalismo económico. Crea una dinámica favorable a Brasil”, dijo Levy.

Eso porque la apuesta de Macri será por el libre comercio, y la vinculación con los bloques más dinámicos de la economía mundial, entre ellos la alianza TransPacífico.

El nuevo equipo equipo de política externa de Argentina prevé dejar de lado las prácticas proteccionistas derivadas del control cambiario (y de la escasez de divisas) que afectaron el comercio con Brasil. Las propuestas incluirán un rediseño del Mercosur, para dar flexibilidad a sus miembros para negociar acuerdos comerciales con terceros países o boques, lo que hoy está prohibido por las normas de la unión aduanera.

Es una dulce música para los oídos de ministros como Armando Monteiro (Desarrollo, Industria y Comercio Exterior) y Kátia Abreu (Agricultura), así como para los empresarios brasileños que apostaron a construir plataformas de exportación desde Argentina y fracasaron por las extravagantes políticas de limitar ventas externas decididas por Kirchner-Moreno-Kicillof.

Miembros del que será el equipo de política externa de Macri están convencidos de que se pueden implementar desde el Mercosur esfuerzos inmediatos para que América del Sur sea un área de libre comercio y también de que Brasil y Argentina podrían trabajar juntos para buscar un consenso sobre cómo ayudar a Venezuela a una transición democrática.

Venezuela será un punto clave de la agenda política externa del nuevo presidente argentino, y una muestra del viraje del rumbo que imprimirá a la Argentina.

Macri pedirá la suspensión del país caribeño del Mercosur en caso de que su presidente, Nicolás Maduro, no libere a 80 presos políticos, entre ellos el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, y el activista opositor Leopoldo López.

La esposa de López, Lilian Tintori, conmemoró la victoria de Macri en Buenos Aires el domingo 22. Macri la abrazó y se sacó fotos con ella, dejando al autoritario presidente Nicolás Maduro en el campo de los derrotados de la elección argentina.

Por Guido Nejamkis/El Estímulo

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