Protesta con razón, por Dra. Judith Aular de Durán

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(11 de mayo de 2016. El Venezolano).-Desde el pasado domingo 1° de mayo, entró en vigencia un nuevo salario mínimo en Venezuela, para ubicarlo en Bs. 15.051, más el ticket alimentación Bs. 18.585. El salario integral pasó a Bs. 33.636. Esta cantidad aún está muy lejos siquiera del salario de un profesor instructor (menor categoría) a dedicación exclusiva que es Bs. 22.562.

Lastimosamente los profesores y los empleados universitarios, en la Venezuela de hoy, gastamos más de lo que ganamos y no podemos comprar todos los productos de la cesta básica. Una canasta que, según el Cendas, en su último estudio presentado (marzo 2016) vale Bs. 203.943,95, el equivalente a 6,06 salarios mínimos integrales. Una completa distorsión del poder adquisitivo.

Nuestra Carta Magna en su artículo 91 establece que “Todo trabajador o trabajadora tiene derecho a un salario suficiente que le permita vivir con dignidad, y cubrir para sí y su familia las necesidades básicas: materiales, sociales e intelectuales”. Hoy la realidad de los venezolanos es otra, la hiperinflación golpea gravemente el bolsillo.

Todos estamos expuestos a la depreciación, sin cambios que indiquen que la situación va a mejorar. Los universitarios somos una pequeña muestra de la grave crisis socioeconómica que estamos viviendo en el país.

Tengo más de 40 años de trayectoria como docente, gremialista y el defensora de los derechos de la comunidad universitaria. Una lucha que ha sido honorable y, a pesar de las dificultades, hemos conseguido la justa valoración de nuestro trabajo que es esencial para el desarrollo nacional.

Un trabajo que se ha venido deteriorando con el paso del tiempo y es lamentable que esté sucediendo esta situación, porque hay un personal docente, administrativo y obrero desmotivado por su salario y por las condiciones de vida que actualmente tenemos los venezolanos. Ya los salarios de la II Convención Colectiva Única quedaron en el ocaso.

LUZ siempre ha sido crisol para el diálogo. Recordemos que Venezuela es una nación petrolera, la de mayor es reservas comprobadas de crudo en el mundo. No es justo que los venezolanos estemos padeciendo una fuerte depresión económica, política y social. Una vez más, de parte del sector universitario, de académicos, estudiantes y trabajadores, estamos a la orden de Venezuela para hacer frente a los problemas, con el debido respeto y reconocimiento a nuestros derechos y condiciones.

Por: Dra. Judith Aular de Durán / Versión Final

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