¿Por qué en algunos países los huevos y los conejos son símbolos de la Pascua?

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Los huevos representan la vida y el renacimiento, y la tradición de decorarlos se remonta a la Edad Media. (Foto cortesía)

(1 de abril de 2018. El Venezolano).- Varias teorías circulan entre los religiosos. Una de esas, diseminada a lo largo de los siglos, es la de que María Magdalena fue antes del amanecer del domingo al sepulcro de Jesús, crucificado el viernes, llevando consigo material para ungir su cuerpo. Al llegar, se encontró con la sepultura entreabierta.

Un conejo, que quedó atrapado en la tumba, sería el primer ser vivo testigo de la resurrección de Jesús. Por esa razón, se ganó el privilegio de anunciar la buena nueva a los niños del mundo en la mañana de la Pascua. Es él, por lo tanto, el portador del huevo de chocolate, explica BBC Mundo en un artículo publicado este domingo en su sitio web.

El huevo, por su parte, es un símbolo de vida y renacimiento. Pueblos de la antigüedad, como los romanos, propagaban la idea de que el Universo tenía forma oval. En la Edad Media se creía que el mundo había surgido dentro de la cáscara de un huevo.

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Más tarde se estableció la costumbre de obsequiarse unos a otros huevos de gallina. Algunos historiadores especulan que esa tradición habría surgido entre los persas, pero otros atribuyen su origen a los chinos. Pero, ¿qué ocurre con el conejo? Si el animal, como la mayoría de los mamíferos, no pone huevos, ¿por qué se consolidó como un símbolo de la mayor conmemoración cristiana?

Desde el Antiguo Egipto, el simpático roedor ya era sinónimo de fertilidad. De media, pueden tener crías entre 4 y 8 veces por año, de 8 a 10 conejitos cada vez.

Con el tiempo, el conejo se convirtió también en un símbolo de renacimiento, por ser el primer animal en salir del cubil después del invierno. “La liebre ya fue asociada con Cristo en la iconografía cristiana, con orejas grandes para escuchar mejor la palabra de Dios“, dice el investigador Evaristo de Miranda.

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