¿Por dónde empezamos?, Miguel Pérez Abad

0
venezuela2

Archivo

(06 de enero de 2016. El Venezolano).-  Empieza un nuevo año. Y con él nuevos y viejos retos pendientes. Un poco de humildad en las metas puede ayudarnos mucho. Comenzar con lo pequeño y lo posible, evitar las largas listas de San Nicolás. Abandonar la trampa del gigantismo que vende mas ilusiones que soluciones. Lo perfecto es enemigo de lo bueno.

De allí que cada uno de nosotros, consciente que son muchas las complejas tareas que debemos enfrentar en este nuevo tiempo, tenemos que empezar con algo que nos vaya llevando a la celebración de victorias pequeñas, que sirvan de energizarte, estímulo y motivación para continuar una travesía que demanda mas tiempo.

Las pequeñas metas, cortas, permiten comprobar si vamos bien y por el camino correcto. En los programas de formación de emprendedores, existe una figura interesante llamada el Producto Mínimo Viable (PMV), con el cual se le sugiere al que inicia un proyecto empresarial experimentar para validar el modelo de negocio o bien para hacer algunos ajustes que minimicen el riesgo de fracaso, aunque es pertinente aclarar que los fracasos no están prohibidos, los mismos son parte del crecimiento, el aprendizaje de negocios e, incluso, de los procesos de innovación.

Una frase atribuida a Woody Allen señala que “si no fracasas de vez en cuando, es una señala de que no estas haciendo nada demasiado innovador”. Ahora bien, sí es necesario que, si se va fracasar, ese fracaso sea rápido y barato, no seguir desalojando la margarita a ver qué hacemos con nuestras vidas, qué hacemos con nuestros proyectos, negocios o cualquier emprendimiento personal. Y que los emprendimientos se inicien con períodos de prueba, con una inversión mínima posible, a fin de ir dando pasos cortos, pero con más certeza y menos riesgos.

Lo anterior debe aplicar al país. El Gobierno bolivariano debe iniciar un camino empinado en el 2016, donde ya los pronósticos del tiempo vaticinan condiciones climatológicas adversas, pero que afortunadamente tenemos la oportunidad de prepararnos para mitigar ese entorno desfavorable y pasar las tempestades que eventualmente puedan venir.

Por: Miguel Pérez Abad / Panorama

Compartir .

Dejar respuesta