Pongamos al Zulia en buenas manos, por Emiro Albornoz

1

Archivo

(15 de noviembre de 2017. El Venezolano).- No pretendo erigirme ni en defensor ni en apologista de Manuel Rosales Guerrero. Solamente me mueve la  sana intención de realizar un análisis objetivo del momento estelar que vive el Zulia al ser convocado el pueblo a una nueva elección de Gobernador, una vez que, de manera ilegal e inconstitucional, fue declarada la vacante del cargo del Gobernador electo en las elecciones del 15 de octubre, Juan Pablo Guanipa, por no rendirse ante la inefable  asamblea nacional constituyente que le exigía  juramentarse ante esa instancia para poder hacerlo luego ante el Consejo  Legislativo Regional, como lo establece la norma constitucional.

El propósito de esa indebida e ilegal  exigencia de la asamblea constituyente, era precisamente tocar la fibra digna de los candidatos a gobernadores de la oposición que fueran electos, lo cual el régimen estimaba que serían la mayoría porque conocían de la impopularidad del Presidente Maduro, y en caso que no lo hicieran quedarse on esas gobernaciones a través de los Consejos Legislativos Regionales que hoy día domina el oficialismo.

En mi condición de militante y miembro de la dirección política regional de Acción Democrática, me acojo a la norma dictada por la organización de no participar con candidatos propios en las elecciones del próximo 10 de diciembre, convocadas de manera atropellada y brincándose todos los lapsos que establece la Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPRE) por las damas que manejan el CNE con la aviesa  intención de favorecer al partido que sustenta al régimen comunista de Nicolás Maduro.

Pero no puedo sustraerme de la necesidad  de opinar sobre la obligación del pueblo zuliano de participar en este proceso electoral para evitar que las riendas del estado y de la ciudad, que por años se ha convertido en la joya de la corona para el régimen, caiga en manos del oficialismo nuevamente, luego de la decisión histórica del pueblo de ponerle fin al gobierno de Francisco Arias Cárdenas y sus intenciones de reelegirse en el cargo.

Manuel Rosales esperó hasta última hora para anunciar su decisión de aspirar al cargo de Gobernador en estas elecciones amañadas en su convocatoria con los fines más bastardos que se puedan imaginar.

Por las mismas razones que consideré conveniente que Juan Pablo Guanipa debió juramentarse ante esa constituyente, electa sin la constitucional convocatoria del pueblo venezolano, presentándose ante ella con un  tapaboca, estimo pertinente el lanzamiento de la candidatura de Manuel Rosales.

No podemos permitir que un hombre que fracasó en la administración de la Alcaldía de San francisco, especialmente en el manejo de la basura que mantiene en condiciones infra sanitarias a toda esa colectividad, y con una serie de señalamientos contra su gestión y su figura como hombre público, ocupe ese importante cargo porque decidamos nuevamente quedarnos en nuestras casas y no ir a votar el próximo 10 de diciembre, como lo hicimos el pasado 15 de octubre, gracias a lo cual el oficialismo pudo ganar 18 gobernaciones, en su casi totalidad por márgenes estrechos que de haberse dado la asistencia de esos más de nueve millones de abstencionistas, la historia fuera otra.

En pocas palabras, este cronista, convoca al pueblo zuliano a asistir masivamente a ejercer su derecho al voto y ejecutarlo por la opción de Manuel Rosales, para que el Zulia caiga en buenas manos que ya conocemos y que realizaron un trabajo que es digno de reconocimiento de toda la sociedad zuliana.

Castiguemos nuevamente la gestión de Nicolás Maduro en el Zulia por haberse olvidado de este pueblo. Porque en 18 años de revolución no presenta una obra buena en beneficio del pueblo zuliano. Por la paralización de los trabajos del Metro de Maracaibo que le fue arrebatada precisamente a Manuel Rosales cuando era Gobernador del estado. Por el engaño  con la anunciada construcción de la vía alterna al puente sobre el lago, anunciada desde el año 2006 por el entonces presidente Hugo Chávez. Por el abandono de los hospitales públicos de toda la región, por el colapso del servicio eléctrico, por la falta de agua potable y el desastre total de los servicios públicos, por la quiebra de empresas  de la actividad agropecuaria del Zulia, y por el estado de indefensión en que se encuentra el pueblo zuliano ante el avance indetenible de la delincuencia, en todas sus manifestaciones

Escrito por: Emiro Albornoz 

Share.

1 comentario

  1. Pingback: Pongamos al Zulia en buenas manos, por Emiro Albornoz - el Venezolano de Broward

Leave A Reply