Oda a la talanquera, por Leopoldo López Gil

1

Referencial

(01 de julio de 2017. El Venezolano).- Según el diccionario de la lengua española la palabra “talanquera” se refiere a: “Valla, pared, o cualquier lugar que sirve de defensa”. En nuestro país se usa la expresión “saltó la talanquera” para señalar a quien en un momento dado toma posición contraria a la que hasta ese momento había sostenido.

Mantener alianza con alguien que pasa de fuerte a débil pone en duda la estabilidad o seguridad, por lo que insta a decisiones inesperadas, inexplicables, que determinan ese brinco; en consecuencia, a veces esas personas son tildadas de traidoras por carecer de tradición en la nueva ruta.

Estos eventos, frecuentes en nuestra vida política, no podemos considerarlos estrafalarios, pues sube el nivel de las aguas a cotas amenazantes para la casta de gerifaltes, hasta ahora dueños y señores de los tentáculos del poder y del terror de los ciudadanos.

Comienza una nueva etapa por el despertar de la indignación ciudadana ante la contumacia del cruel e incapaz tirano, los valientes manifestantes riegan con su sangre el macadam de nuestras ciudades y, por otro lado, la advertencia internacional ante la amenaza de consolidación de un régimen complaciente con los grandes enemigos de la civilización occidental contemporánea: el narcotráfico y el terrorismo.

Cuando los más alertas intuyen la cruel represión a pacíficas manifestaciones de indignación ciudadana, cuando se restringe el ingreso de medicinas por negar la realidad del desabastecimiento, cuando se ordena el uso de armas letales para apaciguar la protesta, todos crímenes de lesa humanidad, se alimentan los expedientes para los tribunales de San José y La Haya, y las listas rojas de Interpol harán imposible encontrar la apetecible guarimba para cuando marchiten los púrpuros sueños de eternidad, entonces aparecerán las hasta ahora invisibles talanqueras.

La destrucción, la ruina y la tristeza causadas por la abominable asociación de narcotraficantes, narcolavadores y financistas del terrorismo finalmente han generado un campo de entendimiento global para perseguir y castigar a quienes incurren en esas satánicas operaciones. En ese sentido, el continuado señalamiento a jerarcas, empresas e instalaciones pertenecientes al estamento oficial de alto nivel viene siendo argumento para considerar a Venezuela como un narcoestado, reino de la ley de capos y maleantes que pretenden poner al servicio criminal la estructura y patrimonio del pueblo venezolano.

Bienvenida oportuna talanquera.

Leopoldo López Gil/El Nacional

Compartir .

Dejar respuesta