No sé si me explico, por Luis Chataing

0
firmasplanillas

Archivo

(10 de mayo de 2016. El Venezolano).- Saludos, apreciados lectores. Me había propuesto abordar este artículo con el mayor humor posible, con la firme intención de hacerles reír rescatando vestigios de comedia en medio de tan pesada incertidumbre, pero que va, no pude, una extraña serenidad interior me llama a conectar con el héroe que habita en cada uno de ustedes, con la venezolanidad que se hace presente en cada cosa que hacen, con la historia de la que tan orgullosos estamos, con la sonrisa que dibuja en nuestro rostro el logro de un compatriota que destaque en el escenario internacional.

La estupidez que periódicamente nos rodea se hace cada día más tenue, va siendo vencida por el héroe que habita en cada no de ustedes, ese que no se engancha en provocaciones absurdas como las de Jorge Rodríguez quién “a vuelo de pájaro” asegura saber que 11% de las firmas recogidas para el referendo revocatorio están malas, su juego psicológico pasa por el de un carajito que solo acude al colegio para sabotear las clases.

La oposición venezolana responsablemente ha seguido paso a paso los requerimientos que el CNE solicita en atención a lo dispuesto por la Constitución, mismo CNE que descaradamente retrasa procesos, desaparece sin dar respuestas, mientras el héroe que habita en cada uno de ustedes no quita la mirada al objetivo que pareciera en primera instancia preservar la paz y remover a Nicolás Maduro y su Gobierno.

Ante un CNE a todas luces parcializado, la oposición convocó a una marcha mañana miércoles 11 de mayo con la que pretende hacer uso al derecho al reclamo y exigir al CNE active el siguiente paso, la autentificación de las firmas, qué hace el Gobierno?, lo mismo que hace desde hace 17 años, SABOTEAR, provocar un desenlace indeseado, el enfrentamiento, y una vez más me dirijo al héroe que habita en cada uno de ustedes, ese que observa la estupidez transformada en pánico a lo inevitable, la cobardía que mira hacia el piso ante el cambio, cierren los ojos, respiren profundo y verán que la Venezuela que nace de las cenizas que dejan los sinvergüenzas que tuvieron la oportunidad y tiempo (vencido) para hacer cambios magníficos está en todos lados, en la gente honesta que a pesar de las dificultades se pone de pie y acude al trabajo, en las madres que acompañan a sus hijos mientras hacen sus tareas, en quiénes en todas las formas intentan ayudar donando, ubicando un medicamente, en quiénes sueñan con sorprender desde una receta de cocina hasta quiénes debaten en sus comunidades cómo superar todo esto.

Resulta difícil hablarles a diario desde el programa de radio sin sonar repetitivo, rogando que el impacto de la palabra sea eficiente en levantarles el ánimo mientras en el mismo acto levanto el mío, cuesta sentarse una vez por semana y repotenciar las palabras desde este artículo bajo la única intensión de empujar un poquito, como uno más, cada quién desde su espacio, para que en este país a todos nos vaya muchísimo mejor, sin pasar por encima de nadie, pero dejando en su juego de sombras a quiénes se benefician con repetirnos la misma película como si nunca la hubiéramos visto.

El pataleo del gobierno venezolano, su agotados caballitos de batalla, todo me suena a viejo.

Ese héroe que habita en cada uno de ustedes conoce la responsabilidad que tiene en participar en la reconstrucción de la Patria, la nuestra, que es de todos o de nadie, si bien el daño ha sido profundo la primera señal de cambio ha de ser poderosa, en nuestra actitud, en el ímpetu por demostrar lo aprendido, y en el entusiasmo por seguir aprendiendo.

La onda expansiva de la maldad de unos pocos engaña, el manto que protege a nuestra gente buena (oficialistas, opositores, ni lo uno ni lo otro) como a una sola familia es más poderosa, está en nuestra cultura, en nuestra bandera.

No sé si me supe explicar.

Es todo por hoy, así está el mundo, así está Venezuela, o al menos, así lo veo.

Por: Luis Chataing / Caraota Digital

Share.

Leave A Reply