“Nicolasada” Fatal, por Antonio Urdaneta Aguirre

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Foto: RunRun

(22 de diciembre de 2016. El Venezolano).- 1- Un karma creciente de inseguridad personal que cobra más de treinta mil homicidios cada año.

2- En cuanto a la salud, además del pésimo estado de la infraestructura física y de la insuficiente dotación de insumos médicos, la escasez de medicinas en las farmacias, ya suman varios muertos.

3- La calidad de la educación ha disminuido a los más bajos niveles nunca registrados en nuestra historia contemporánea.

4- La corrupción ha escalado tanto que ha incrementado y consolidado la pobreza en todos los estratos respectivos. Con el agravante que hoy, prácticamente, dicho flagelo luce como una política de Estado complementaria.

5- La hiperinflación es tan descomunal que eso que conocíamos como poder adquisitivo ha desaparecido: ningún salario o ingreso alcanza para cubrir los gastos de una familia pobre o de clase media.

6- Se puede calificar de tétrica, la escasez de alimentos; tal carencia es tanta, que ya se cuentan víctimas por desnutrición.

7- Hay indicios muy serios fundamentados en diligencias practicadas por organizaciones internacionales calificadas, que apuntan hacia la posibilidad de que Venezuela pueda convertirse en un narcoestado.

8- El desempleo es masivo y ofrece efectos letales para la sociedad, siendo sus principales consecuencias la indigencia y el vertiginoso crecimiento de la delincuencia.

9- La incapacidad y la irresponsabilidad del régimen es tan evidente y destructiva, que todas las decisiones que toma son para empeorar la situación del pueblo y profundizar la crisis política, moral y económica que ha generado Nicolás y sus cómplices.

10 – La corona de todo ese desastre que ningún otro pueblo se lo habría calado, es la tragedia que representa la hambruna nacional que hoy padecen todas las clases sociales de nuestro país.

Este rosario de calamidades son apenas diez de las que más estragos hacen en la colectividad nacional, tanto en la ciudad como en el campo. Si usted, amigo lector, las analiza, se dará cuenta de que cada una de ellas es una tragedia en sí misma. Pero a Nicolás Maduro y a su entorno político y gubernamental todavía les parece poco. Fue por eso que decidieron amargarle más la Navidad a nuestro pueblo. Ahora se les ocurrió desmonetizar el billete de cien bolívares en un tiempo perentorio; se aprecia a distancia que fue una “nicolasada” más, o es que está tan arraigada su perversidad que lahicieron a propósito.

Afortunadamente en este momento si reaccionó la gente, que ya está a punto de estallar, y tuvieron que recular; lo hicieron cuando se percataron de que el país estaba incendiado por los cuatro puntos cardinales. De todas maneras la solución, edulcorada con grandes mentiras, en poco favorece a la colectividad. Esperemos el dos de enero y veremos que sobran razones para decirlo.

¿Será mucho pedirle a Maduro que compense esta fatal “nicolasada”, con su renuncia y la de su mediocre gabinete?

Antonio Urdaneta Aguirre / @UrdanetaAguirre

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