Latinoamérica podría aprender de políticas en licencias de paternidad de Suecia

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Foto: Johan Bävman

Foto: Johan Bävman

(06 de enero 2016. El Venezolano).- Mientras en países como Suecia, tanto madres como padres, comparten una licencia paga por maternidad/paternidad de 480 días, que otorga un sentido de igualdad a la crianza de los niños y permite que quien “vuelva” primero a sus responsabilidades fuera de casa no siempre sea el padre, además de extender el tiempo que ambos disfrutan con los nuevos integrantes de casa; en muchos países de Latinoamérica y el Caribe esta realidad está muy lejos.

El Banco Mundial realizó un relevamiento, el cual determinó que solo pocos países que garantizan licencias pagas que se ajustan a la norma recomendada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que son 16 semanas – unos 112 días corridos.

Brasil y Costa Rica están entre los países “más generosos” con leyes que reconocen y garantizan 120 días de licencia paga para las madres y superados por Venezuela, con 182 días. El resto, por debajo de la norma, están publicados en este ranking.

La organización establece que “tal protección no sólo garantiza la igualdad de acceso de la mujer al empleo, sino que también asegura la continuidad de ingresos a menudo vitales, necesarios para el bienestar de toda su familia”, reseña El País.

La paternidad

Desde el año pasado, Uruguay ofrece 98 días de licencia paga para las madres pero a partir del primer día del 2016 es uno de los pocos países que extiende la licencia de paternidad a 10 días.

Asimismo, hacen Colombia, Ecuador y Venezuela que también reconocen el derecho de los padres a contribuir con los primeros días del recién nacido con 10, 12 y 14 días respectivamente. Mientras que países como Argentina, Guatemala o Paraguay solo reconocen 2 días corridos, es decir, si un niño nace un viernes por la noche, el lunes por la mañana es hora de volver al trabajo.

Sin embargo, al comparar estos beneficios con los que ofrece Suecia a los padres, es claro que se quedan cortos. En Suencia, además de los 480 días para distribuir entre ambos padres, se está impulsando que los papás se tomen un mínimo de 60 días, derecho que solo ha disfrutado un 14% de los nuevos padres en el último año.

La OIT no establece una norma respecto a los papás, pero si lo recomienda. “Puede tener efectos positivos sobre la igualdad de género en el hogar y en el trabajo, y ser indicio de cambios en las relaciones y en la percepción de los roles de los progenitores, así como en los estereotipos predominantes” sostiene.

A pesar de que en comparación, la situación en latinoamérica podría mejorarse, cabe destacar que si se ha avanzado en el tema. Si retrocedemos más de 20 años atrás, solo el 17% de los países de la región reconocían las licencias de paternidad, mientras que en el año 2013, casi el 40% establece algún tipo de legislación.

Un empujón a la productividad

Si bien existe el temor de los padres y madres, de perder sus trabajos y de las empresas a bajar su productividad, la realidad es que las licencias de ausencia por el nacimiento de un bebé son positivas.

Un estudio de la Corporación Financiera Internacional, el brazo del Banco Mundial que apoya al sector privado establece todo lo contrario: “Políticas que le abren las puertas a las mujeres o mejoran sus condiciones de trabajo pueden aumentar la satisfacción de todos los empleados (tanto de mujeres como de hombres), dando lugar a cambios en el comportamiento y el rendimiento de los empleados, ayudando así a impulsar los indicadores globales de desempeño organizacional”.

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