“Las Alegres Comadres …” del CNE, por Emiro Albornoz

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Referencial

(22 de septiembre de 2016. El Venezolano).- Estoy seguro que en el fondo de cada venezolano, conociendo el historial tramposo del CNE a lo largo de esos 17 años de desgobierno, y más aún el de las actuales mujeres que dominan ese organismo electoral, calificadas de manera oportuna como las “comadres” en sus peores acepciones de: alcahuetas, amigas, confidentes, había una mínima esperanza que la Constitución fuese respetada y la convocatoria para la recolección del veinte por ciento del padrón electoral, previa a la realización del revocatorio presidencial. Este cronista recuerda una de las magistrales obras de Shakespeare: “Las alegres comadres de Winsord”

Era algo así como la crónica de una muerte anunciada, y no podía ser menos. Esas tipas que dirigen el organismo electoral, forman parte de todo el entramado político, jurídico y electoral que fue montado por ese engendro infernal que en vida respondía al nombre de Hugo Chávez, asesorado por los peores estrategas fascistas y comunistas totalitarios que hoy sobreviven en el mundo para instaurar en nuestro país una dictadura grotesca y corrupta cuyos resultados han sido el empobrecimiento total de la sociedad venezolana y la incautación del sistema de libertades que con muchas luchas y muertes conquistamos los venezolanos.

Nicolás Maduro, un hombre descalificado totalmente para gobernar este país, en comandita con los altos oficiales de nuestra otrora gloriosa Fuerza Armada Nacional, buena parte de ellos denunciados por crímenes de lesa humanidad como el narcotráfico y solicitados por la justicia norteamericana, y con los personeros de los principales poderes de la república trapeando la Constitución Nacional, no es capaz de someterse a una consulta popular como el referendo revocatorio.

El sabe que su figura es grotesca para la mayoría de los venezolanos, expresada en las distintas encuestas de opinión pública, hasta las mandadas a realizar por su régimen, según las cuales ya un noventa por ciento de la nación lo rechazan, y podría decir que lo odian por sus calamitosos resultados de tres años de gobierno en los cuales Venezuela ha sido prácticamente arrasada sin que haya pasado un huracán, sino por su incapacidad para gobernar, y por sus desplantes y burlas al pueblo como las expresadas a propósito de la bautizada “dieta Maduro”.

Este CNE de hoy que ha tirado ese balde de agua helada sobre los venezolanos que sólo aspiraban que el organismo electoral respetara la constitución en su Artículo 72, con diferentes actores, es el mismo que actuó con “tramparencia” (así lo pronunciaba el inefable rector Carrasquero) para la convocatoria del referendo revocatorio contra Hugo Chávez que se realizó el 15 de agosto del año 2004.

Entonces no hubo la medida sobrevenida de hoy como fue solicitar el uno por ciento de firmantes como paso previo a la recolección del veinte por ciento que es lo que establece el mandato constitucional el artículo 72, pero sí operó, igual que ahora, una política de terror y miedo, propia de los más desalmados regímenes fascistas y dictatoriales, encabezada por el perverso siquiatra Jorge Rodríguez, quien fungía como uno de los rectores que favorecían al gobierno desde el organismo electoral.

Hugo Chávez fue revocado realmente en ese referendo y por ello tendrán que responder quienes planearon ese histórico fraude cuando todo esto acabe, que tendrá que acabarse. Chávez ganó las elecciones del año 2000 con 3.757.773 votos, y la opción del SI para que fuera revocado obtuvo 3.989.008 votos. Lo único que exige la Constitución es que se compare el número de votos obtenidos en el revocatorio con el resultado donde fue electo el funcionario objeto de la medida electoral, y si ese resultado es igual o mayor queda revocado su mandato.

Pero el CNE “trampa-rente” de Carrasquero y demás elementos afines al régimen, apoyados por una consulta premeditada al inefable Tribunal Supremo de Justicia, agregó en una normativa total e ilegalmente sobrevenida con fines bastardos de ayudar al régimen que los votos del SI tenían que ser superiores a los del NO, o sea, “el cara e/ perro”. Indudablemente que se trató de una modificación subrepticia e ilegal al texto constitucional, igual que ésta de ahora con la medida del veinte por ciento regional tratándose de una circunscripción nacional. Si las cosas son así, Maduro fue derrotado en numerosas entidades estadales en las elecciones del 2013, en consecuencia no podía ser electo Presidente y había que repetirlas hasta que ganara en todas partes. Así de sencillo.

Lógicamente, el régimen y sus servidores de las instituciones del país, sabían que Chávez sería revocado si se hacían las cosas de manera transparente, como manda la Constitución, Torciéndola, ellos salían favorecidos porque ya habían promovido las misiones y otras acciones de compras de conciencia que harían posible que el NO obtuviera más votos que el SI.

La decisión del CNE de las comadres, mujeres que ni siquiera dieron la cara al país sino que se pronunciaron a través de una nota de prensa del organismo, de recolectar el veinte por ciento por regiones, y dejar en el limbo el anuncio definitivo del referendo, que con seguridad será ara el año 2017, hace imposible que la oposición pueda recoger el total de las firmas exigidas, que son casi 4 millones.

Ellos sacaron muy bien sus cuentas. Le metieron matemáticas al asunto y se ayudarán con el saboteo en aquellos sitios donde aún cuentan con escasas simpatías para evitar que en aunque sea un solo estado no recoja el total de las firmas para declarar nula la solicitud referendaria.

No podemos ir a esa recolección de firmas planteada de esa manera. Le daríamos un triunfo a un hombre que está enterrado en el foso de la impopularidad, que perdió su legitimidad de origen por sus prácticas antidemocráticas, que está cercado prácticamente e nivel internacional y que su situación de desagrado y rechazo no tiene retorno. Además, aún recogiendo las firmas, el pueblo no estaría motivado para revocar a Maduro,. Sabiendo que dejaría en el poder a la hija de Chávez, a Adán Chávez, a Cilia, a Diosdado, a Padrino López, o cualquiera de esos rocambolescos personajes de la revolución que Maduro nombraría como vicepresidente.

Venezuela toda está indignada, arrecha. El mundo democrático y civilizado no sale del estupor. Esta es una jugarreta de la peor calaña que golpea la moral republicana. El régimen y sus colaboracionistas serán responsables de cuanto pueda suceder con un pueblo indignado y dispuesto a defender su democracia “como sea”.

Por Emiro Albornoz

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