La sombra del Caracazo ronda a Venezuela, por Asnaldo Soto

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Referencial

(30 de mayo 2016. El Venezolano).- Los venezolanos estamos viviendo y padeciendo la peor crisis de toda su historia. Las condiciones en las que se desarrolla la vida cotidiana en Venezuela estimulan y promueven un creciente malestar que en estos momentos se está manifestando con saqueos en todo el país.

La economía venezolana está totalmente distorsionada por un modelo socialista-marxista fracasado que es insostenible aunque el gobierno no quiera reconocer.

En los últimos 17 años, Venezuela ha sido sometida a un proceso de empobrecimiento sistemático y deliberado. Hoy, las encuestadoras más serias del país están reflejando que el 73% de los hogares venezolanos se encuentran en situación de pobreza.

La magnitud de la crisis es tan severa, que ningún estrato socioeconómico se escapa de ella, siendo los más perjudicados los pobres y las clases medias, las cuales representan entre ambas el 98,7% de toda la población.

Asimismo, la frustración se ha apoderado de los venezolanos ya que su cuadro social es insoportable.

Se encuentran sumergidos en la escasez de alimentos y medicinas, desabastecimiento de todo tipo, hiperinflación, hambre, pobreza, inseguridad, desempleo, bajo poder adquisitivo, carencia de servicios públicos como electricidad y agua,… etc, etc…

Resulta muy evidente que es todo una tragedia y una crisis humanitaria la que sufre Venezuela. Si a esto le sumamos la crisis política (léase el enfrentamiento entre el poder legislativo, poder ejecutivo y poder judicial), el país presenta todas las condiciones que nos llevan a una explosión social de impredecibles consecuencias.

Por todo lo narrado anteriormente, yo mismo me hago la siguiente pregunta: ¿Esta realmente Venezuela cerca de una explosión social? Reflexiono al respecto e inmediatamente me viene a mi mente el imaginario del Caracazo. Este sacudón consistió en una serie de fuertes protestas y disturbios en Venezuela durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez. Comenzó el 27 de febrero y terminó el 8 de marzo de 1989 en la ciudad de Caracas, e iniciado realmente en la ciudad de Guarenas. Dicho evento tuvo sus causas, y las mismas las podemos encontrar en el orden macroeconómico, cuando el gobierno de Pérez apoyado de un gran respaldo electoral ( 52.9% de los sufragantes) una cifra muy alta, pero con un discurso populista que apelaba a la justicia social.

A mi juicio, creo que el gran error de Carlos Andrés Pérez en su campaña electoral fue haber presentado una propuesta económica (ortodoxa) con características populistas y demagógicas. Para luego ya estando en el gobierno, hacer un viraje de 180 grados hacia la liberalización de la economía tratando de imponer un “Paquete Económico” promovido por el Fondo Monetario Internacional (F.M.I.) concebido para generar cambios sustanciales en la economía dentro del modelo neoliberal.

Particularmente, soy de los que piensa que el tiempo le dió la razón a Carlos Andrés Pérez. Estaba en la dirección correcta. Sólo le faltó preparar el terreno para la implementación de su proyecto. Es decir, su gobierno debió desarrollar una profunda e intensa campaña mediática explicando a sus millones de electores que no eran los mismos tiempos de “La Gran Venezuela” y que su programa daría sus frutos en el mediano y largo plazo, pero a costa de grandes sacrificios que tendría que asumir el pueblo.

Lamentablemente, la estrategia comunicacional falló y el desenlace de este hecho histórico es por todos conocidos. Las cifras oficiales reportaron 276 muertos y numerosos heridos, y extra-oficialmente algunos reportes señalan más de 300 personas fallecidas y 2.000 desaparecidos.

Pero veamos, ¿Qué contemplaba el satanizado paquete económico de aquella época?

Someterse a un programa bajo supervisión de Fondo Monetario Internacional (F.M.I.) con el fin de obtener aproximadamente 4.500 millones de dólares en los 3 años siguientes.

Liberación de las tasas de interés activas y pasivas en todo el sistema financiero

-Unificación cambiaria con la eliminación de la tasa de cambio preferencial.

-Determinación de la tasa de cambio en el mercado libre de divisas y realización de todas las transacciones con el exterior a la nueva tasa flotante.

Liberación de los precios de todos los productos a excepción de 18 renglones de la cesta básica.

Aumento anual en el mercado nacional, durante 3 años de los precios de productos derivados del petróleo, con un primer aumento promedio del 100% en el precio de la gasolina.

-Aumento inicial de las tarifas del transporte público en un 30%.

-Eliminación progresiva de los aranceles de importación.

-Reducción del déficit fiscal a no más del 4% del P.I.B.

Congelación de cargos en la administración pública.

Independientemente de los contratiempos que le toco enfrentar: (Caracazo en 1989 y Golpes de Estado en 1992), C.A.P tenía razón en desmontar el Status Quo, desmantelar parcialmente el estatismo que controlaba gran parte de la economía venezolana. Los resultados alcanzados por su política económica lo pudimos ver los primeros años de la década de los 90, cuando el crecimiento del P.I.B. llegó a niveles del 7% unos de los más altos del mundo.

Por otra parte, en aquel escenario de crisis económica, política y social, la chispa que encendió la pradera fueron los aumentos de los precios de la gasolina y del transporte.

Transcurrieron 27 años y estamos a punto de reeditar la historia, ya que estamos en una situación parecida, pero las causas son exponencialmente bastante mayores. Venezuela es una bomba de tiempo. Estos hechos son impredecibles, pero lo que si podemos estar seguros es que las condiciones en Venezuela están dadas para un gran estallido social que nadie desea. Pareciera que el único interesado en hechos de violencia es Nicolás Maduro que es el responsable al igual que el difunto Hugo Chávez de la más grave crisis que sufre Venezuela a lo largo de toda su historia.

Sobradas razones tiene el 80% de los venezolanos que reclaman un cambio y lo desean preferiblemente pacifico, democrático y constitucional. La mejor prueba está en millones de firmas consignadas y entregadas al C.N.E. que desean revocar el mandato de Nicolás Maduro y que éste se empeña en obstaculizarlo.

Por último Nicolás, de producirse un hecho que lamentar donde pueda correr la sangre de miles de venezolanos por tu sola obsesión de aferrarte al poder, tú serás el responsable y Dios y la historia os juzgará y demandará.

Artículo publicado en Economía Sin Secretos

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