La constituyente no puede ni debe darse, por Emiro Albornoz

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Referencial

(27 de julio de 2017. El Venezolano).- Este pueblo ha sido estafado hasta la saciedad con esta abominable y malhadada revolución que su alocado precursor apellidó de bolivariana para vituperar y deshonrar el nombre del Padre de la Patria quien no se equivocó cuando en una oportunidad, en 1829 expresó: “Si algunas personas interpretan mi modo de pensar y en él apoyan sus errores, me es bien sensible. Con mi nombre se quiere hacer el bien y el mal, y muchos lo invocan como el texto de sus disparates”.

Pero la treta, el embaucamiento, la trampa, que ha montado Nicolás Maduro con la constituyente propuesta ante el grupo de alcahuetas del CNE que sin mirar hacia atrás, ni prever las graves consecuencias que esta engañifa tendrá para la democracia y la libertad de los venezolanos, y violentando la norma constitucional y el ordenamiento previsto para el funcionamiento del organismo electoral, no tiene parangón,

Parece que ni el mismo Maduro ha estimado lo peligroso que se puede ser esa constituyente para él mismo y su entorno, sin tiempo de duración, con poderes supraconstitucionales y bajo la conducción de Diosdado Cabello, como todo parece indicar y quien es un enemigo jurado del Presidente y de su primera combatiente, aun cuando aparezcan agarrados de las manos. Ellos actúan como el incendio en la selva.

Si este asalto a la democracia termina realizándose este domingo 30 de julio, como está previsto por lo que bien se puede calificar como el Ministerio de Asuntos Electorales del régimen comunista de Maduro, será el fin de la república y de las instituciones que la rigen, porque la actual ya no sirve para sus bastardos fines de ostentar el poder por el poder.

El régimen sabe que se encuentra aislado y está huérfano de apoyo popular pues el pueblo venezolano rechaza y desprecia a Nicolás Maduro en proporciones que superan el 90 por ciento, impopularidad inédita en Venezuela y en cualquier país democrático del mundo.

Nicolás Maduro y sus padrotes cubanos saben que la única manera de continuar en el poder para que el castrociomunismo siga pegado de las venas de nuestras riquezas para continuar subyugando al pobre pueblo cubano, y salvarse de ser sentados en el banquillo de los acusados una vez que este bodrio de gobierno sea dado de baja por el pueblo venezolano, es con la realización de una convocatoria a constituyente formulada de la manera como la plantearon ante el CNE.

Por ello es que no atienden a nada. Poco les importa que este viernes 30 de julio salgan a las calles de Caracas tres millones o más de ciudadanos en la toma de la capital, por parte de la oposición, para decirle, exigirle a este régimen disoluto y corrupto que respete al pueblo, que no queremos esa constituyente y que realice elecciones realmente libres, universales y democráticas

Al régimen nada les dice que los más destacados cantantes de Venezuela y el mundo, las estrellas de las grandes ligas, escritores consagrados, expresidentes democráticos del planeta tierra, defensores mundiales de los derechos humanos, presidentes en ejercicio, el Santo Padre Francisco, sus propios compañeros que se hacen llamar chavistas democráticos, le exijan detener esta elección que sólo traerá más desilusión y desengaño para el pueblo venezolano y más división que sólo puede generar una espiral de violencia cuyas consecuencias pueden ser incalculables.

Maduro, con la obsecuencia del CNE, del Defensor del puesto y de esa cosa que llaman el poder moral, con la excepción de la Fiscalía General de la República y la Asamblea Nacional, estafa al pueblo al expresar que ese parapeto es el camino a la paz y lo presenta como la solución de los graves problemas que afronta la nación, especialmente el hambre y la falta de medicinas y equipos médicos para resolver los problemas de salud de la gente.

Mintió descaradamente Maduro cuando anunció al país que la constitución que salga de esa constituyente será expuesta a la aprobación del pueblo porque de ninguna manera se van a exponer a que su única tabla de salvación sea rechazada, como seguramente lo será, si el pueblo es convocado a referendo aprobatorio, y, además, no está prevista en las bases comiciales presentadas ante el CNE..

Mintió la Presidenta del CNE al anunciar elecciones de Gobernadores para el mes de diciembre porque el régimen sabe que no ganará una sola elección en ningún estado del país, y una de las vestales acaba de afirmar que la asamblea constituyente dirá la última palabra sobre esa elección.

No habrá elecciones ni de Gobernadores, ni de Alcaldes, ni de legisladores nacionales o regionales, ni nada donde tengan que enfrentarse al veredicto del pueblo porque saben que serán derrotados.

Estos bárbaros lo único que quieren es seguir usufructuando el poder sin importarles el sufrimiento a que condenen al pueblo venezolano.

Por eso esta constituyente no puede ir y será la gran tarea del pueblo venezolano en defensa de su democracia y de su libertad.

Por Emiro Albornoz

 

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