Gracias Escarrá, por José Ignacio Guedez

0
Hermann-Escarrá-760x440

Archivo

(09 de abril de 2016. El Venezolano).- Hace más de dos meses llevamos a la Asamblea Nacional el primer borrador de una enmienda constitucional para recortarle el período a Maduro a cuatro años y convocar nuevas elecciones presidenciales este mismo año. Esta iniciativa debe ser aprobada por la mayoría simple de los diputados para luego ser sometida a referéndum popular. Desde el principio aclaramos que la modificación del texto constitucional sobre el período presidencial aplicaba de forma inmediata afectando el mandato en curso tal y como sucedió con la enmienda sobre la reelección indefinida aprobada por los diputados del Polo Patriótico en 2009, la cual aplicó para el período en curso de Hugo Chávez al punto que este pudo postularse por tercera vez a pesar de haber sido electo en 2006 para su única reelección permitida en ese momento. Igualmente pasó en la década de los ochenta cuando a partir de una enmienda constitucional que cambió la fecha de toma de posesión, al presidente Herrera y a los diputados de entonces se les redujo su período varios meses.

La Enmienda propuesta no deja dudas sobre su entrada en vigencia ya que se autorregula con disposiciones transitorias que expresamente señalan que el año en curso se convierte en el último del período presidencial actual y que deben realizarse nuevas elecciones a final de año. Además, es el pueblo en referéndum quien tiene la última palabra en ejercicio de su soberanía, lo que evita que dicho mecanismo pueda ser obstaculizado por cualquier poder constituido. Pero nada de esto impidió que algunos desestimaran la iniciativa acusándola de retroactiva, motivados quizá por ignorancia o malicia. Hasta que el abogado del chavismo, defensor de Maduro y máximo exponente del constitucionalismo rojo, nada menos que Hermán Escarrá, avalara jurídicamente nuestra propuesta hoy acogida por la MUD toda.

Sucedió así: En pleno acto proselitista el abogado Escarrá propuso ante las masas enardecidas una contra Enmienda aprobada por Maduro para reducirle el período a los diputados de la AN. Quizá sin entender mucho, el propio presidente Maduro se paró para aplaudir la propuesta de Escarrá confirmando luego que la iba a estudiar. De esta forma el Gobierno avalaba la Enmienda de la MUD al punto que pretende imitarla. Por supuesto, nadie le tuvo miedo a la amenaza del presidente más impopular de la historia y, por el contrario, fue aceptado el reto de formular ambas iniciativas de Enmienda para que sea el pueblo quien decida si quiere salir de Maduro o de los diputados. Al día siguiente Escarrá confirmaba mucho más calmado su tesis expresando en radio tajante y literalmente que era perfectamente válido recortarle a Maduro su mandato con la Enmienda que hoy discute la AN. Quizá ya Maduro haya dejado de aplaudir.

No sabemos si el abogado de más talla del oficialismo saltó la talanquera, lo que sí queda claro es que Maduro no se dio cuenta que su propio abogado le dio el beso de Judas entregándolo a un mecanismo que solo requiere el voto de la mayoría simple de los diputados y la mitad más uno de los votos favorables en referéndum popular. Apuremos la discusión y pongámonos serios en torno a esta Enmienda que abre la puerta al cambio de Gobierno por la vía constitucional y electoral este mismo año. Está en nuestras manos y no depende del ánimo de la señora Tibisay. Y si el TSJ la desconoce, defendámosla en la calle junto con la amnistía y todas las leyes aprobadas. Se trata de defender el voto del pueblo expresado el pasado 6 de diciembre y de exigir el cumplimiento de la constitución. Usemos nuestra mayoría parlamentaria sin complejos. No hay más tiempo que perder.

Por: José Ignacio Guedez / La Patilla

Compartir .

Dejar respuesta