El saqueo revolucionario del siglo XXI, por Emiro Albornoz León

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(20 de junio de 2018. El Venezolano).- El saqueo a que ha sido sometida Venezuela en todos los órdenes de la vida de la nación por esa cosa asquerosa que llaman revolución bolivariana o socialismo del siglo XXI, no tiene parangón con acciones similares ocurridas en los países donde
se han instalado regímenes dictatoriales y corrompidos.

La revolución , desde los mismos inicios del gobierno de ese engendro infernal de Sabaneta de Barinas, comenzó a saquear a Venezuela desde sus activos morales, hasta aquellos que la naturaleza le prodigó a esta tierra, el petróleo y demás riquezas minerales, con la mayor impunidad que jamás se haya podido
observar en la historia de los pueblos del mundo.

Hay quienes opinan que el jefe de la revolución planeó muy bien lo referente a permitir que se corrompieran sus principales funcionarios y altos jefes militares para tenerlos de cabuya corta, como se dice en criollo, y así obtener fidelidad sin límites a sus intenciones de eternizarse en el poder.

Como ejemplos palmarios están los casos del Plan Bolívar 2000 conducido por altos miembros de la FAN del cual se documentaron groseros y obscenos casos de corrupción pero jamás hubo un preso, ni siquiera un detenido para las respectivas averiguaciones. El caso del central Azucarero de Barinas, conocido
como el “azúcar amarga” por la millonamentasón de dólares robados allí.

Las notas del Ministerio de Finanzas, y una larga lista de robos descarados bajo la mirada complaciente del jefe y de los organismos que debían dictar justicia.

En estas dos décadas perdidas fueron saqueadas las principales instituciones del país desde ese centro de poder omnímodo en que se convirtió el palacio de Miraflores, al desmoralizar a los personeros dóciles que colocaron al frente de las mismas y se mantuvieron arrodillados ante los designios del déspota, a quien han pretendido erigir en un dechado de virtudes que jamás tuvo en el ejercicio absoluto
del poder.

En una palabra, fueron pervertidas las principales instituciones que le sirven de soporte a todo gobierno democrático y el principio de la independencia de las mismas para servirse de contrapeso entre sí, como lo exige la esencia de la democracia.

Nació una nueva clase social denominada los boliburgueses que no eran otros que los altos funcionarios civiles y militares de la revolución bolivariana, y los bajos también, que amasaron grandes fortunas producto de la rapiña contra los bienes públicos.

Casos como el de la creación de cooperativas con miles de millones de bolívares asignados a quienes las conformaban y que lógicamente eran los activistas revolucionarios, quienes de pronto los vieron ostentando, sin mayores escrúpulos, el producto de la rapiña y la riqueza mal habida, y las cooperativas desaparecían.

Se pagaron miles de millardos de bolívares para la construcción de los recordados módulos de la misión barrio adentro los cuales se los robaron en su casi totalidad y por allí todavía se ven algunas columnas levantadas de esas obras. No hay un solo preso.

Venezuela recibió más de 999 mil millones de dólares producto del aumento de los precios del petróleo, una colosal fortuna que se pierde de vista a la hora de cuantificarla, y se la robaron o dilapidaron, regalando buena parte de ella a países del continente en búsqueda de solidaridades para el proyecto de destrucción en que se había convertido la revolución de Hugo Chávez. Ejemplo claro de saqueo lo constituyó el maletín con 800 mil dólares enviado a la candidata Cristina Fernández de Kirchner para su campaña electoral, y que le fuera incautado a Antonini Wilson a su llegada al aeropuerto de Buenos Aires.

Todos recordamos los tristemente célebres 25 mil millones de dólares, lo último que quedaba, asignados a empresas de maletín y denunciados por la propia ex presidenta del Banco Central de Venezuela, Edmeé Betancourt, quien duró apenas dos meses en el cargo, una vez que formalizó la denuncia de este robo.

Por cierto que el actual Canciller, Jorge Arreaza, al momento de presentar memoria y cuenta en calidad de Vicepresidente Ejecutivo de la república, año 2014, aseguró que el gobierno publicará el listado con los nombres de las empresas de maletín que robaron 25 mil millones de dólares asignados por la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi). Todavía están esperando la lista.

El saqueo llegó a tales magnitudes que una vez se produjo la baja de los precios del petróleo, el país estaba arruinado y ameritó endeudarse con la creación del Fondo Chino al cual se le deben unos 65 mil millones de dólares y otras deudas adquiridas a cuenta del petróleo que suman más de 200 mil millones de dólares,
según cálculos discretos.

El saqueo revolucionario del siglo XXI empobreció al país y el resultado lo vemos en más de cuatro millones de venezolanos, en su mayoría jóvenes profesionales, que se han visto obligados a dejar su tierra, sus familias, porque el país donde nacieron no les brinda oportunidades de progresar. Vemos la ruina en los millones de venezolanos que hoy pasan hambre porque el salario mínimo que devengan durante un mes lo alcanza ni para un desayuno: Enfermos que mueren en los hospitales porque éstos fueron saqueados, también, por la revolución, y en ellos

hasta el agua y el jabón, las gasas, el alcohol y medicinas, tienen que llevarlos los familiares de los enfermos. Saqueo así, no se sabía conocido en los añales de la historia de ningún país del
mundo.

Por Emiro Albornoz León

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