El Calabozo de la Libertad, Carta al ex policía Freddy Bernal, por Gustavo Azócar Alcalá

0

Archivo

(01 de mayo de 2018. El Venezolano).- Sr Bernal: Comienzo por agradecer el tuit que publicó en su cuenta personal de twitter el pasado lunes 30 de abril de 2018, en el cual hace mención de este humilde servidor. Gracias a ese tuit, que fue replicado (siguiendo órdenes suyas) por todos los trabajadores de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción, CLAP, de todo el país, estuve a punto de convertirme en trending topic a nivel nacional.

Los empleados de los CLAP pensaron que se la estaban comiendo, replicando y comentando el tuit de su jefe, lanzando improperios y toda clase de insultos contra mi persona, como si con esa vaina yo iba a dejar de dormir. Dígale por favor a todas esas personas que el efecto fue el contrario: me hicieron un gran favor porque ese día, mi cuenta personal en Twitter tuvo más de 15 mil impresiones y conseguí, humildemente, más de mil nuevos seguidores. Pensándolo bien, fue un buen negocio.

El tuit difundido en su cuenta, señor Bernal, decía textualmente: Sr. @GustavoAzocarA por instrucciones del pdte @NicolasMaduro llegué al #Táchira a luchar contra las mafias. No necesito ser vanagloriado por seudos dirigentes corruptos, ni por apátridas. Hago mi trabajo por convicción y valor patrio. Soy revolucionario, bolivariano y chavista!

Lo primero que debo decir, señor Bernal, es que quien esto escribe no ha estado vanagloriándolo a usted. Todo lo contrario: lo único que he hecho, a través de las redes sociales, es informar sobre “la guerra de mafias” que se ha desatado en el estado Táchira, al mejor estilo de El Padrino, de Mario Puzo, por las ganancias que dejan los negocios del contrabando de gasolina y de productos alimenticios, y muy probablemente también el contrabando de papel moneda nacional y los dineros sucios provenientes del narcotráfico que están siendo lavados y planchados en este territorio.

Con el debido respeto, señor Bernal, pienso que usted cree que se la está comiendo porque logró meter en la cárcel a 2 registradores, 2 notarios y al director regional del INTT en el estado Táchira. Usted tiene la falsa creencia de que con esas cinco detenciones se acabará el contrabando de gasolina, productos subsidiados y la venta de billetes venezolanos en la frontera. Pero la verdad es que está muy equivocado. Aquí todos sabemos que las mafias que controlan esos negocios son muy poderosas y que el movimiento de dinero sucio no se terminará con la caída de cinco peones. Ese juego de ajedrez no se termina hasta que alguien meta en la cárcel a los alfiles, al rey y a la reina.

Meter tras las rejas a 5 funcionarios públicos de quinta categoría y a 23 propietarios de concesionarios de vehículos es importante, pero eso no va a terminar con el problema. Usted está tocando a los payasos. Pero hasta ahora, no ha tocado a los dueños del circo. Usted sabe que los verdaderos mafiosos están mucho más arriba. Usted sabe que los verdaderos capos se encuentran en las alturas del poder. Y hasta que no se corte la cabeza de la serpiente, las mafias continuarán haciendo de las suyas. La pregunta es: ¿Está usted dispuesto a golpear a los verdaderos capos de esas mafias?

Señor Bernal: usted fue policía durante muchos años. Su hoja de vida dice que usted ingresó en la Escuela de Formación de Oficiales de la Policía Metropolitana en 1982, obteniendo el título de Técnico Superior en Tecnología Policial con el Cargo de Subinspector. Luego obtuvo el título de Licenciado en Ciencias Policiales y ascendió hasta dirigir el Comando Especial Táctico de Apoyo (Ceta), grupo dedicado a operaciones especiales y de alto riesgo. Me cuesta creer que un policía con 36 años de experiencia se trague el cuento de que una mafia la dirigen 2 registradores y 2 notarios.

Señor Bernal: usted fue Alcalde del municipio Libertador de Caracas entre 2000 y 2008. Fue diputado, constituyente, ministro para la Agricultura Urbana, Coordinador Nacional de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción, CLAP, comisario general del Sebin, coordinador de los círculos bolivarianos en Caracas, y más recientemente, Protector del Táchira. Entre 1999 y 2018 usted ha tenido más puestos que un autobús y eso le ha debido enseñar que toda mafia tiene ramificaciones y conexiones muy grandes con el poder político.

Tengo la impresión de que usted aceptó el puesto de Protector del Táchira (cargo que no existe en la administración pública nacional o regional) porque dentro de sus aspiraciones está la de convertirse en gobernador de este estado o en vicepresidente de la región andina (así lo establece el nuevo proyecto de Constitución que prepara la fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente). Tal parece que, con ese nuevo cargo, usted aspira a borrar de su currículo personal el hecho de haber sido escolta policial de Antonio Ledezma y miembro del equipo de custodia de la presidenta Violeta Barrios de Chamorro, en la Nicaragua democrática, protegida por el ex presidente venezolano Carlos Andrés Pérez, a quien usted intentó derrocar en 1992.

Usted, señor Bernal, no es santo de mi devoción, pero me entra un fresquito cuando lo veo perseguir a los integrantes de la mafia de José Gregorio Vielma Mora, uno de los peores gobernadores que ha tenido el Táchira (sólo superado por Ronald Blanco La Cruz). Quienes vivimos en esta tierra de gracia tenemos muchas dudas con respecto a su trabajo como Protector del Táchira. A la mayoría nos cuesta mucho trabajo creer que una persona como usted, que desde el 08 de septiembre de 2011 fue incluido, junto a otros prominentes figuras del gobierno socialista venezolano, en la lista de Specially Designated Narcotics Traffickers,​ también conocida como la Lista Clinton, la cual está integrada por personas con sospechas de actividades de terrorismo y narcotráfico, pueda proteger al bravo, trabajador, honesto y libertario pueblo tachirense.

La denominada Lista Kingpin es un compendio de empresas y personas que, de acuerdo con investigaciones de agencias de inteligencia de EEUU y del mundo, tienen muy estrechas relaciones con activos proveniente del narcotráfico. Usted, señor Bernal, fue incluido en esa lista, y se le acusa, nada más y nada menos, que de facilitar la venta de armas entre el gobierno de Venezuela y la narcoguerrilla de las FARC.

La Lista Clinton es elaborada, año tras año, por la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos (Ofac, por sus siglas en inglés) una organización que tiene ojos y tentáculos en todas partes del mundo y que muy pocas veces se equivoca. Las autoridades norteamericanas lo han investigado a usted desde hace mucho tiempo. Hace algunos meses atrás, el Departamento del tesoro de EEUU también lo sancionó por los delitos de censura y violación de los derechos humanos, siendo acusado de socavar procesos electorales, censurar los medios, inhibir la libertad de expresión y de permitir y fomentar la corrupción en programas alimenticios.

Señor Bernal: si de verdad usted quiere convertirse en Protector del Táchira, tendrá que hacer mucho más que meter en la cárcel a 2 registradores, 2 notarios y 23 vendedores de carros. Tendrá que golpear a los verdaderos capos de las mafias. Combatir a la mafia que lidera el contrabando de gasolina en el Táchira, por ejemplo, implica investigar los movimientos y las cuentas bancarias de una famosa diputada del Psuv en el Consejo Legislativo Regional, la cual maneja desde hace 10 años el tema de la distribución y comercialización de combustible en esta región. Esa diputada, fue acusada por la señora Iris Varela y el difunto Luis Tascón de tener en su poder un título universitario chimbo que falsificó para hacerle creer a la gente que había egresado de la ilustre Universidad del Zulia.

Señor Bernal; si de verdad usted quiere atacar y defenestrar a las mafias que controlan el contrabando de productos y alimentos subsidiados por el gobierno nacional, debería darse una vuelta por las afueras de San Cristóbal y visitar los galpones de un familiar muy cercano del ex gobernador Vielma Mora, propietario de un famoso Club en las afueras de la ciudad capital y dueño de una super avioneta en la que han viajado dirigentes del gobierno y de la oposición.

Y si de verdad usted quiere acabar con las mafias que operan en la frontera y que controlan el contrabando de dinero en efectivo, tendrá que enfrentarse a las FARC, al ELN, y a las bandas criminales y paramilitares que, junto con algunos militares activos, son las que controlan ese tremendo y lucrativo negocio en la zona fronteriza, el cual se vio reforzado y potenciado con el cierre de los puentes internacionales decretado por su jefe Nicolás Maduro Moros, el 19 de agosto de 2015.

Como puede darse cuenta, señor Bernal, eso de ser Protector del Táchira no es una tarea tan sencilla. Acabar con las mafias de la frontera, no es como comer carne de conejo. “Hay un problema cultural, porque nos han enseñado que el conejo es una mascota bien bonita, pero este es un animal que sirve como fuente de alimento (…) Hay que hacer una campaña para que el pueblo entienda que el conejo no es una mascota, sino 2 kilos y medio de carne”, dijo usted hace algunos meses atrás, cuando propuso sustituir la carne de res por carne de bugs bunny.

No quisiera quitarle más tiempo, así que voy a terminar este artículo con algunas preguntas que tengo para usted: ¿Freddy Bernal vino a combatir a las mafias que han acabado con la economía de esta región? ¿O vino a sustituir una mafia por otra? ¿Su plan es desterrar a la mafia de Vielma Mora? Y si es así, ¿Por qué no ha golpeado a los verdaderos testaferros de Vielma Mora? Los contrabandistas, señor Bernal, no son las personas que se llevan 2 paquetes de harina pan, una lata de mayonesa y un litro de aceite para venderlos en Colombia. Tampoco son los que pasan 25 litros de gasolina en una pimpina. Los verdaderos contrabandistas son los que pasan gandolas y camiones de dos y tres ejes cargadas con 10 y 20 toneladas de alimentos y gasolina frente a las narices de funcionarios de la GNB. ¿Quiere acabar con las mafias? Empiece a golpear a los de arriba, a los verdaderos capos. Usted ya sabe quiénes son.

Espero se tome unos minutos para responder esas interrogantes. Ah y por favor, avíseme si me va a responder otra vez por twitter, para buscar mis cotufas, un vaso de refresco y sentarme a disfrutar los insultos de sus empleados. Me gustaría seguir ganando seguidores.

Share.

Leave A Reply