¿Dónde están los 14 motores de Maduro?, por Emiro Albornoz

0
motores-de-maduro

NP

(06 de diciembre de 2016. El Venezolano).- El problema mayor de los venezolanos, a juicio de este cronista es que tenemos la memoria muy corta y olvidamos hechos y sucesos que, de tenerlos presentes, nos permiten comprender mejor el desastre que ha significado el régimen de Nicolás Maduro, haciendo abstracción de su antecesor que fue el iniciador de la debacle que hoy azota a la nación entera.

El 19  de enero de este año que se muere, Maduro, en una de sus acostumbradas e insípidas  monsergas en las cuales si algo hemos descubierto es su elevada capacidad para decir disparates, incongruencias de todo tipo  emplear mal distintos vocablos de la lengua castellana que son un muy mal ejemplo, especialmente para los niños que pueden escuchar sus peroratas, presentó a los venezolanos su gran plan para sacar a Venezuela de la postración económica a que la llevaron las políticas comunistas de estos 17 años de revolución, pero exacerbadas en el trienio, ya largo,  de Nicolás,  el Consejo Nacional de Economía Productiva y activó 14 motores ante la emergencia económica por la caída de los precios del petróleo.

Los motores buscaban sustituir el modelo económico rentista y construir un modelo productivo en las áreas de alimentación, turismo, cultura, telecomunicaciones, salud, vivienda, entre otras.

El espacio no da para el análisis de todos esos motores porque fueron tan mal diseñados que apenas los prendieron, soltaron  bielas,  bujías, conchas, correas del tiempo y hasta los soportes, y en lugar de la ansiada reactivación, tenemos esa cosa que mucha gente no entiende pero que la siente en su lomo, llamada por los economistas: estanflación, algo así como estancamiento económico con elevados precios a la enésima potencia que tienen pasando el hambre hereje a tres cuartas partes de los venezolanos ante la imposibilidad de comprar los alimentos con los miserables salarios que gana la gran mayoría de trabajadores de los sectores privado y público: el mínimo.

Veamos: en este momento y desde el mes de noviembre, los venezolanos devengan un salario mínimo de 900 bolívares diario, los cuales se reducen considerablemente una vez que se aplican las deducciones por seguro social, de vivienda, afiliación a servicios funerarios, sindical, etc. El dólar paralelo escaló sobre los cuatro mil bolívares anunciando nubarrones muy oscuros para la vida del país en los próximos días, sobre todo unas navidades muy tristes. Maduro, siempre buscando justificar sus carencias e incapacidades para gobernar, lo atribuye a un complot del imperio,  de Dólar Today, una triste página web que lo que hace es reflejar el costo de la divisa en la ciudad de Cúcuta.

Pero vamos a los benditos motores de acuerdo a su importancia ante la grave crisis.

El motor farmacéutico: éste reventó hasta el hidromático.  Con 90% de escasez de medicamentos, según la Federación Farmacéutica de Venezuela, causante de centenares  de muertes que muy bien pueden ser calificadas de crímenes de lesa humanidad del régimen, la puesta en marcha de este motor pasaba por la cancelación  del mono financiero con los  proveedores de materia prima e insumos para la industria farmacéutica. A casi un año después, los resultados son mayor escasez y prosecución de muertes de venezolanos por falta de medicamentos e insumos y equipos.

El Motor Industrial: Desastrosas políticas de más de 17 años fueron arrinconando a este sector fundamental para el progreso y desarrollo del país.. Controles de cambio y de precios sin tomar en cuenta la realidad de los costos, desmoronaron el establecimiento industrial de Venezuela que hoy día trabaja a menos de cuarenta por ciento de su capacidad instalada, según informes del organismo que agrupa a los empresarios del sector. La falta de divisas para importación de insumos, de maquinarias y repuestos y racionamiento eléctrico, al cabo de más de once meses,  volvieron mierda este motor.

El Motor Hidrocarburos: A este mecanismo están pegados el resto de los catorce motores de Maduro, pero también se recalentó apenas lo encendieron e hizo explotar hasta la carrocería del vehículo. Siendo la fuente casi que exclusiva de ingresos del país porque las restantes las hizo colapsar la revolución, colapsó por la caída vertiginosa de los precios del crudo a nivel mundial y la pésima gestión de los administradores de PDVSA que llevaron a bajar la producción de petróleo en más de 200 mil barriles diarios, cifra que siempre ocultaron pero que se acaba de conocer hace poco a raíz de los acurdo de la OPEP de rebajar producción en búsqueda de la recuperación de los precios alicaídos. El despilfarro, la regaladera y los 11 mil millones de dólares que presuntamente se robaron en la gestión de Rafael Ramírez, terminaron por desaparecer este motor.

Motor Agroalimentario: Los hechos hablan por sí solos. Con las alocadas expropiaciones de Hugo Chávez, de predios agropecuarios en plena producción, empresa productoras de alimentos y bebidas, controles de precios y de comercialización asumidos por el estado, este motor no sólo no arrancó sino que desapareció. Se llevaron todas sus partes nadie sabe adónde. Como ejemplo del desastre quedó Agroisleña, empresa que suplía el 70 por ciento de los insumos a los productores agrícolas y le compraba sus cosechas en un ganar ganar para todos, pero a Chávez no le gustaba que la firma española ganara por sus inversiones  la acabó con su grito y diarrea  de guerra: “exprópiese”

Del resto de los motores: Petroquímica, Minería, Construcción, Turismo, Forestal, telecomunicaciones, y otros “de cuyos nombres no quiero recordarme”, “no queda nada, nadita de nada”. Póngale cero a Maduro profesor Jirafales, diría El Chavo del Ocho.

Por: Emiro Albornoz

Compartir .

Dejar respuesta