Días aciagos para la democracia venezolana, por Emiro Albornoz

0

Referencial

(01 de marzo de 2017. El Venezolano).- Desde mucho antes de llegar al poder en Venezuela Hugo Chávez Frías, ya tenía mis impresiones sobre la opacidad democrática de este Teniente Coronel, “traidor y felón”, como muy bien lo calificara el escritor peruano y Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, no porque fuera clarividente, sino porque conocía los orígenes del movimiento militar que fue conocido con el nombre de los “comacate”, que no era otra cosa que los Comandantes o Tenientes Coroneles, Mayores, Capitanes y tenientes de la Fuerza Armada Nacional, en un plan urdido por la fracasada y terrorista izquierda venezolana, bajo la conducción de dos grandes comunistas, el filósofo José Rafael Núñez Tenorio y el dirigente sindical matancero, Alfredo Maneiro., que no pudiendo tomar el poder por vía de la lucha armada, urdieron el plan de infiltrar la FAN con jóvenes formados en el marxismo para ASALTAR LA DEMOCRACIA Y EL GOBIERNO una vez que tuvieran posiciones de comando.

Es así como se producen el 4 de febrero de y el 27 de noviembre de 1992, cruentos intentos de golpes de estado, criminales, perversos y depravados, que fueron derrotados por la habilidad política de Carlos Andrés Pérez y los sectores democráticos de las fuerzas militares que apoyaron la Constitución contra el propósito delincuencial de un grupo de facinerosos que tomaron las armas que la república ponía en sus manos para la defensa del país y de su democracia, acompañados de factores del ultra comunismo venezolano, para tomar el poder contra la voluntad del pueblo. Antes, tiempos del gobierno de Jaime Lusinchi, estos malhechores infiltrados en la FAN, habían hecho un ensayo con la fracasada “noche de los tanques” en octubre de 1988.

En esas intentonas , cruentas y sangrientas, perecieron centenares de soldados y oficiales golpistas, Y también cayeron efectivos militares que defendieron la democracia y el Gobierno legalmente constituido de CAP, pero allí murieron ciudadanos, entre ellos menores de edad, que no merecían ese destino a causa de balas de fusil que atravesaban las residencias y apartamentos para incrustarse en los cuerpos de inocentes víctimas de la infame asonada.

El responsable de ambos fallidos golpes de estado, se encontraba muy bien escondido en el Museo Militar esperando que los demás se inmolaran por su antojo de poder, hasta el momento cuando ya derrotados los golpistas, se entregó de la manera más cobarde, no sin antes admitir que había sucedido un “derramamiento de sangre” y que ya bastaba que esta siguiera corriendo.

Este cronista lamenta que Chávez haya recibido el favor de habérselo llevado de este mundo, no sé si Dios o el diablo, porque aspiraba verlo algún día, preso nuevamente pero respondiendo de verdad por los crímenes de sus intentonas golpistas y por la traición al pueblo venezolano al engañarlo con sus propuestas democráticas, cuando en realidad lo que quería era eternizarse en el poder y confiscarle a los venezolanos su régimen de libertades que tanto sacrificio nos había costado.

Desde hace tiempo vengo sosteniendo que en Venezuela no hay salida democrática y que estos canallas que hoy nos gobiernan realizarían elecciones solamente hasta el momento cuando vieran que el pueblo se había cansado de sus mentiras y los sacaría a punta de votos democráticos del poder.

En efecto, luego de la humillante derrota del seis de diciembre del año 2015 en las elecciones parlamentarias ganadas ampliamente por las fuerzas democráticas agrupadas en la Mesa de la Unidad, los comunistas que cumplen el proyecto de Hugo Chávez de destruir a Venezuela para poder dominar con el hambre y el terror del régimen al pueblo venezolano, urdieron su diabólico plan, en contubernio con el Consejo Nacional electoral y otros Poderes de la república, para impedir las elecciones del referendo revocatorio contra Nicolás Maduro, así como las consultas electorales para elegir Gobernadores, Diputados a los consejos Legislativos de los estados y Alcaldes y Concejales de todo el país, convencidos que Maduro sería revocado por más de catorce millones de venezolanos, y que no ganarían en ninguna región de la república, lo cual decretaría la salida inminente del Gobierno.

Es duro y lamentable tener que sacar a relucir estas verdades. Nos esperan días muy aciagos para la democracia venezolana. Vivimos en dictadura porque aquí no existe la independencia de los poderes y el régimen ha secuestrado el principal derecho democrático que es el que tiene el pueblo de elegir o destituir a sus gobernantes, de acuerdo a lo pautado en la Constitución.

Vienen días de perseverante lucha por recuperar esta democracia que pueden ser muy brutales por parte de un Gobierno acorralado por la voluntad de todo un pueblo que quiere que se vaya y para ello no le queda otro medio que tomar la calle de manera civilizada y democrática y resistiendo las embestidas del régimen en su agonía.

Por Emiro Albornoz

Share.

Leave A Reply