Derrota de la barbarie facho-madurista, por José López

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Referencial

(18 de julio de 2017. El Venezolano).- La exitosa consulta popular soberana y legitima del pasado 16J representa la respuesta democrática de los venezolanos frente a la barbarie impuesta por la pestilente bota militar madurista. Bajo la consigna “Que sea el pueblo quien decida”, 7.676.894 venezolanos concurrieron a las urnas en el país y fuera de sus fronteras para expresar su voluntad en contra del régimen del iletrado Maduro y su intento de imponer una constituyente fraudulenta y corporativista. La inmensa mayoría del país le ha dicho NO a la constituyente de la narcocúpula facho-madurista castigándola con un abrumador rechazo.

Victoria política que fue lograda a pesar de lo breve de la campaña, de haber sido acusada de ilegal por las madamas del Consejo Nacional Electoral, censurada por CONATEL y estigmatizada por un gobierno totalitario que no escatimó recursos y poder para amedrentar a todos aquellos que deseaban participar en el acto comicial. Fue una clara demostración de desobediencia civilista, de un grito libertario expresado por millones de venezolanos ante el nefasto régimen facho-militarista madurista.

El resultado de esta consulta popular no solo expresa el repudio a la corporativista Asamblea Nacional Constituyente, sino también al régimen del ungido Maduro. Votamos en contra de las deformaciones y vejaciones socio-económicas propias de un Estado-militarizado, que nos ha dejado un país carcomido por la corrupción y la violencia, con una economía en caída libre, con una escasez alarmante de alimentos y medicinas, con una inflación desbordada y una población humillada y hambrienta.

Votamos en contra de la ruptura del hilo constitucional, del secuestro del derecho al voto libre, directo, universal y secreto, de los abusos de funcionarios militares y policiales, de la institucionalización de la tortura y las desapariciones forzadas, y del terrorismo de Estado impuesto por Maduro y su pandilla de delincuentes y narcotraficantes.

Votamos en contra de ese discurso oficial apologético de la violencia, de esa retórica infame hacia el que piensa distinto, que ha llevado a crearle una identidad social indigna que justifica su aniquilación física. Votamos en contra de la política maniquea de la barbarie milico-madurista (patriotas-antipatriotas) que ha hecho del terror y del odio los paradigmas de su Estado pretoriano.

Votamos en contra de los grupos paramilitares del régimen quienes apelando a las tácticas violentas nazi-fascistas del siglo pasado asesinaron a Xiomara Scott, trabajadora hospitalaria, quien participaba en la consulta popular en la parroquia de Catia. Son hordas violentas integradas por delincuentes, cuyas mentes han sido colonizadas por la crueldad y la maldad, que participan en la represión y el aniquilamiento de quienes adversan al régimen.

Votamos en contra del pretorianismo que “desgobierna” al país que ha transformado a la Fuerza Armada Nacional (FAN) en cuerpo armado al servicio del proyecto hegemónico facho-madurista.

Muy seguramente el pretorianismo madurista ignorará el resultado de esta consulta popular y se niegue a retirar su proyecto corporativista de Asamblea Nacional Constituyente. De hacerlo estará cavando su propia tumba, pues su fraudulenta constituyente nacerá huérfana de apoyo popular, de legitimidad y contribuirá a profundizar los niveles de ingobernabilidad en el país.

Quienes piensan que con la realización de la consulta popular y soberana del pasado 16J se ha derrotado definitivamente al narco-régimen de Maduro se equivocan. Los resultados de esta consulta nos conducen a nuevos escenarios caracterizados por un régimen muy debilitado política y militarmente, que aún no asimila la magnitud de la derrota del 16J. Un Maduro ilegitimado, carente de apoyo popular, aislado internacionalmente, que enfrenta una inflación galopante e incontrolable y una agudización de la escasez de alimentos y medicinas. Además, para rematar con problemas muy serios en sus propias filas y en el seno de la FAN que comprometen su precaria subsistencia. Sin embargo, a pesar de todo ello, Maduro y su logia aún no están totalmente derrotado, todavía preservan cierta capacidad de maniobra gracias a los bandoleros del TSJ y los narcos-asesinos de la FAN. Por ello la victoria del 16J hay que asumirla sin espíritu triunfalista.

Hay que seguir luchando por la construcción de una sociedad más justa, sin miseria, ni opresión, por la conquista de un país soberano y democrático.

Por José R. López.

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