De la meditación a la contemplación, por Manuel Barroso

0

(Foto referencial)

(27 de abril de 2018. El Venezolano).- Contemplar es una forma más profunda de meditar, de llegar a nuestra verdad interior. En la meditación observas. En la contemplación transformas. En la meditación respiras, en la contemplación descubres. La conciencia te guía a descubrir quién eres y te lleva a donde necesitas llegar. Contemplar es estar centrado en el aquí y ahora, dejándose ir a través del “contínuo de awareness”, hasta que el yo interior se ilumine y transforme. “ La perspectiva de este fluir, como estilo de vida, nos produce una intensa ansiedad pues tememos que si no ejercemos control alguno , se liberarán los tigres y demonios que pululan en nuestro interior”. (Alan Watts, 1971).

“La contemplación como ejercicio, de acuerdo a un procedimiento formal, no es más que un ritual de la percepción básica de lo que está ocurriendo ahora y que siempre prosigue de momento a momento”. Aunque una vez en contemplación, siempre estarás en contemplación. Esa ha sido la práctica de Dios, cuando en la antigüedad o mucho más recientemente, se quería comunicar con su pueblo, con sus líderes, les exigía estar en contacto, en contemplación. Dios le hablaba a los profetas, a los líderes de sus pueblos, a los humildes y sencillos, sólo si estaban en contemplación. Contemplación no quiere decir estar ausente, ni ajenos, sino estar en íntimo contacto.

Los cuadros de Rembrandt, de Velázquez, de Miguel Angel, de Rafael, de Van Gog, de Velazquez, de Murillo, de Rubens, los grandes de la pintura son invitaciones para “ momentos de conciencia”, un espacio para la experiencia de apartarnos de lo real, para desprendernos de imagines y modelos para interiorizarnos, mirar hacia nosotros mismos, en contacto con los claros oscuros, descubriendo otras dimensiones, dándole oportunidad al espíritu para que actue libremente. Abundan los símbolos, que nos dan señales que estos grandes maestros mientras pintaban meditaban, se transportaban, entraban en trance.

Meditando se hace el espacio, el contacto para la elevación de la conciencia. Contemplando se encuentra la quietud, la claridad, la decisión que se necesita para aplacar la imaginación y dejar que la conciencia entre en acción. La primera etapa es quedar en silencio, inmóvil, respirando para que el oxígeno nos devuelva la vida perdida y comencemos a sentir la vida que buscamos y vernos a nosotros mismos con otros ojos, los del yo interior, donde todo fluye con espontaneidad.

La segunda etapa es centrarnos y prestar atención. No hay conciencia en la dispersión. La tercera etapa es la presencia: el contacto con la energía. Cuando la energía entra en acción, los sentidos se apagan. Los ojos no ven, los oídos no escuchan, los objetos no importan. La necesidad es de recogerse para hacer contacto.

En los momentos actuales, líderes, educadores, terapeutas, consejeros, gerentes que trabajan con los demás, necesitan meditar, cultivar su yo interior, su significado propio, y tomar conciencia para iniciar su propia transformación y para alinearse todos con una visión más humana para los humanos, rescatando mapas, valores y creencias humanas. Los profesionales de ayuda, necesitan ser contemplativos en la acción para hacer su trabajo de curar y sanar y ayudar a otros a que eleven sus conciencias, sanen sus heridas y le encuentren significado a sus vidas.

Todos hemos perdido en calidad de vida y en bienestar personal y colectivo. Cuando la ayuda se convierte en una trasacción comercial, en un trueque, perderá su significado y su poder curativo. Necesitamos transformarnos como individuos, como personas, profesionales, familias y comunidades para comprender que hay dos caminos: el de la inteligencia y el conocimiento y el de la experiencia y el significado de lo que somos y hacemos. Ambos son necesarios. La primera tiene que ver con la reflexión filosófica y la segunda con la espiritualidad.

La tecnología será un instrumento válido para buscar información del entorno y descubrir los secretos del universo y nos podrá ayudar cuando tratemos de conocernos a nosotros mismos. Es mucho lo que hemos avanzado en lo que significa la vida, la salud, el alma, el cuerpo, la desigualdad, la paz, la seguridad, el terrorismo, la democracia, la calidad de vida. (Steve Pinker: Elightment NOW)

En la meditación el contacto es directo con la energía, sin intermediarios. El que medita tiene su cerebro que le presta la mejor tecnología para despertar los diferentes niveles de conciencia, para elevarnos y descubrir más allá de lo que los sentidos nos permiten. La meditación es la mejor alternativa, para encontrar dentro de nosotros mismos la información que buscamos, dándole importancia a lo que es importante y descubriendo las direcciones a seguir en los momentos difíciles de la vida. Quizás eso fue lo que ayudó a Thomas More, un hombre valiente e integro, un visionario, el hombre más importante en la Corte de Enrique VIII, condenado a muerte por oponerse a los deseos del rey sobre el divorcio de Ana Bolena y la separación de Inglaterra de la Iglesia de Roma. Thomas More, pasó 12 meses encarcelado en una celda húmeda y posteriormente ejecutado. Lo que le daba la serenidad, la paz ante la muerte, era la meditación que le permitía ver el significado de todo.

Para hablar con tu yo interior, no necesitas ni un guión, ni un método, ni un libreto. No estás en el escenario de las pantallas, ni de los importantes…que necesitan trucos y afeites para proyectar su imagen. Déjate estar en la soledad, respirando, en contigo mismo y te encontrarás a ti mismo.

Siéntate cómodo, en la posición que quieras en el piso, en una silla, sobre un cojin, donde tú quieras estar. Respira y haz contacto con tu respiración. Respirar es algo natural que todos los seres vivos necesitan hacer mil veces al dia. Respirar es algo que haces todo el tiempo, desde que naces hasta que mueres. Para vivir necesitas respirar. Para crecer necesitas respirar. Respirar cuando meditas te permite vivir con conciencia
Hay tres maneras de respirar y hay tres maneras de vivir
– a nivel de cuello es una respiración reactiva, yo reacciono a todo lo que me impacta.
– a nivel de tórax, es una respiración nutritiva, vivo para sentir: todo cuando sucede dentro de mí, mi energía, mis emociones, respirar es entrar automáticamente en contacto con los sentimientos.
– a nivel de abdómen, una respiración contemplativa, para la vida, para la sabiduría, para la transcendencia.

Siente tu respiración. Deja que tu mente se vaya vaciando de pensamientos. Coloca tus manos sobre tus rodillas, con las palmas hacia el techo, juntando tu dedo pulgar y el índice. Y ahora visualiza cómo todos los pensamientos van desfilando delante de ti y uno a uno van saliendo de la escena. Te quedas solo, sin pensamientos, consciente sólo de tu respiración, del aire que entra y sale de tu cuerpo, respira suave y profundo. El oxígeno comienza a llegar a tu cerebro y comienza el proceso de iluminación.

El oxígeno limpia, nutre, llena, guía. Respira suavemente. Comienza sentir amor y aprecio por ti mismo. Centra tu atención en tu respiración a nivel de cuello y observa ahora el ritmo de tu respiración : un ritmo más rápido siente la intensidad de tu respiración. Manténte en contacto con ese ritmo rápido de tu respiración por unos segundos, tratando de no pensar. Deja que tu respiración te guíe. Observa sensaciones y sentimientos.

Ahora pasa a observar tu respiración a nivel de torax. Y siente tu tórax como si fuese un acordeón que se abre y se cierra, dejando una sensación de paz y de bienestar . Siente paz y plenitud. Si surgen pensamientos déjalos estar. No pelees con tus pensamientos, déjalos fluir y observa cómo poco a poco, se van alejando de ti y tu mente va quedando sin pensamientos y tu cuerpo se siente en paz. En este momento no necesitas pensar sino ser lo que tú realmente eres.

Practica ahora con la respiración abdominal. Colócate las manos sobre el vientre y siente cómo se expande y se contrae. El aire entra y sale, toma conciencia de todo lo nuevo que está sucediendo contigo. Y comenzarás a sentir paz y serenidad, tranquilidad y placer. La respiración abdomnal es la respiración del sabio.

La esencia de la meditación está en la respiración. La respiración es la única manera para activar la energía y el contacto con uno mismo, para expandirte, para elevarte para encontrar el significado de lo que eres y haces. Cuando bloqueamos la respiración, detenemos la vida, cortamos el contacto, cortamos la energía. Si no respiramos, no vivimos, no somos dueños de nuestra energía, dejamos nuestro yo interior sin un alimento importante y quedamos presos de la racionalidad. Si no tenemos oxígeno, morimos.

Respirar es estar conectado con la energía, con la vida. Respirar es “ el vehículo de la mente”, “el espíritu de Dios”, “ la sabiduría intuitiva que va más allá del intelecto”. Donde me encuentro con mi significado. Meditar te lleva a la contemplación, el territorio del ser imágenes, sentimientos, fantasías, que expresan la verdad de lo que eres. La conciencia siempre estará presente, dando luz, guía, calor, dirección, significado.
Eres contemplativo en la acción, la llave perfecta para el verdadero crecimiento. Convierte este momento en un “ momento de conciencia”, donde aprenderás a ser. Busca pasar todo el dia estando en contacto, contemplativo en la acción, presente en tu vida. Ahora decide lo que te diga tu conciencia. La meditación te permitirá una mayor mindfulness en tus relaciones, en tus rutina diaria. Una práctica que lleva más de 2.500 años de existencia. Meditar te lleva más allá del discurso, de las palabras. Tu comienzas respirando y cambiando el ritmo de tu vida, te pones en ondas alfa y te abres a una experiencia de contacto.

“Del vacío de la mente, un pensamiento misteriosamente aparece y tenemos delante el mundo de las multiplicidades”. (S.Agustin).
A través de la meditación entramos en un mundo diferente, donde las diferencias son la pauta, como diría Bateson. Y la pauta es lo ético, lo ecológico y lo transcendental. Estamos hablando de una transición de la ecología personal a la ecología del universo. Las llave nos la da la conciencia y el significado.
Por los últimos 2.500 años, la respiracion ha sido usada como una manera de entrar en ese mundo intangible de los procesos de contacto con lo que está más allá del si mismo: el yo interior, el universo, el darma, Dios. Para los cristianos, tú respiras y el Espíritu Santo te inspira.

“Mirad, Yo haré que el aire entre en vosotros y viviréis”. (Ezequiel)

“Si en algun momento estás asustado por la tormenta, no temáis…Respira y véte tranquilo”.

En el judaismo, la palabra es “ruash “, significa espíritu de Dios.

En sánscrito el idioma de Buda, “ prana” es respirar, la sabiduria intuitiva.

Para ti un ser vivo, respirar es hacer contacto con tu yo íntimo, sin pantallas, sin debos, ni tengos…(de Manuel Barros

Share.

Leave A Reply