De la imposición de Flores a la elección de Ramos, por Pedro Pablo Peñaloza

0
Foto: Henry Ramos Allup, pdte. AN

Foto: Henry Ramos Allup, pdte. AN

(05 de enero 2016. El Venezolano).-  En la etapa chavista, todo dependía de la voluntad de un solo hombre. Ahora, bajo el control de la oposición, 112 hombres y mujeres se expresaron para escoger al nuevo presidente de la Asamblea Nacional

Ocurrió el miércoles 19 de diciembre de 2007 en el hemiciclo protocolar del Palacio Federal Legislativo. Bajo los efectos de la resaca de su primera derrota electoral, miembros de la bancada chavista ensayaron una rebelión “democrática” contra la presidenta de la Asamblea Nacional, Cilia Flores, promoviendo una elección libre, directa y –sobre todo- secreta para escoger a la directiva que se instalaría el 5 de enero de 2008.

La revuelta fue comandada por Julio Moreno (Trujillo), Iris Varela (Táchira) y Eustoquio Contreras (Guárico), quienes en el cónclave acumularon el mayor número de votos de sus colegas para conformar el nuevo triunvirato del Parlamento, desplazando a Flores, Desirée Santos Amaral y Roberto Hernández.

 

“Flores estuvo presente en la reunión, pero solo para obstaculizarla. Atacó el proceso interno, dijo que se trataba de un acto de irresponsabilidad y que con esta determinación la AN estaba presionando al presidente Hugo Chávez, quien será el encargado de nombrar a la directiva”, contó en ese momento una fuente que participó en aquel encuentro privado.

Al final, el levantamiento fue sofocado. Francisco Ameliach (Carabobo) bajó la línea a sus camaradas y Chávez impuso su criterio. Con el “voto” de Miraflores, la ahora “primera combatiente” lograba mantener las riendas de la soliviantada Cámara.

Con mucha disciplina

Sin comandantes eternos que aborten el debate ni imposiciones de cúpulas, la bancada de la Unidad Democrática escogió este domingo 3 de enero a Henry Ramos Allup como presidente de la AN. La votación libre, directa y secreta se llevó a cabo en el hotel Paseo Las Mercedes y pudo ser seguida por los periodistas en el mismo lugar de los hechos.

No hubo sorpresas. Ramos Allup le ganó la pulseada a Julio Borges 62 a 49.En el fondo, este proceso sirvió para poner a prueba la disciplina partidista. Con el apoyo de los jefes de Un Nuevo Tiempo (UNT) y Voluntad Popular (VP), el secretario general de Acción Democrática (AD) tenía desde un principio el triunfo en sus manos. El coordinador nacional de Primero Justicia (PJ) apostaba por una especie de “voto oculto”, pero los diputados permanecieron fieles a sus respectivas organizaciones y sellaron la victoria del líder adeco.

Antes de que se conociera el resultado, un vocero de PJ llegó a decir que contaban con 64 respaldos. “Tenemos el apoyo de la mayoría”, se jactaba. La cuenta sumaba a representantes de UNT que supuestamente estaban dispuestos a encumbrar a Borges. Sin embargo, un legislador de AD descartaba ese escenario y confiaba que el propio Manuel Rosales – ex gobernador del estado Zulia confinado en los calabozos del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) – se había encargado junto con Enrique Márquez de amarrar los votos de su partido para impulsar a Ramos Allup.

Aunque los números no le daban, un parlamentario opinaba que PJ había forzado la votación para demostrar su disenso y dejar en evidencia que no todos suscribían la tesis de AD. “Igual, eso no hace mella en el liderazgo de Ramos Allup”, comentaba tranquilo.

“Por Henry votó hasta María Corina Machado”, comentó uno de los presentes. La alianza que aupaba al dirigente de AD calculaba que conseguiría entre 62 y 69 votos. No fallaron. Además de convencer a UNT y VP, el flamante presidente de la AN alcanzó las adhesiones de grupos minoritarios como Vente Venezuela (de Machado), Alianza Bravo Pueblo (del alcalde metropolitano, Antonio Ledezma), Proyecto Venezuela, La Causa R y Cuentas Claras, organizaciones que están a favor de promover en el primer semestre de este año mecanismos constitucionales que provoquen un cambio de Gobierno.

Las cosas en la AN ya están cambiando. Llegó a su fin la etapa del partido hegemónico. Comienza su andar una coalición que deberá apelar al diálogo y la negociación para avanzar. Nada tiene que ver la realidad de diciembre de 2007 con la situación de enero de 2016. El tránsito desde la imposición de Flores hasta la elección de Ramos.

Por: Pedro Pablo Peñaloza/ El Estimulo.

Compartir .

Dejar respuesta