¿Correrá Siria, la misma suerte de Libia?, por Miguel Molero

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Referencial

(12 de abril de 2017. El Venezolano).-  Con la decisión tomada la madrugada del 6 de abril 2017 de lanzar 59 misiles de crucero Tomahawk contra la base aérea de Shayrat en Siria, el Presidente Donald Trump da un giro espectacular con respecto a la posición que mantuviera antes y durante su campaña presidencial, en relación a la guerra civil de Siria, donde la violencia se ha convertido en algo habitual provocando hasta el 2016, 470.000 muertos y cinco millones de refugiados

El entonces candidato Donald Trump censuró los billones de dólares que su país habría desperdiciado en las guerras del Medio Oriente, e instó al Presidente Obama a no lanzar ataques aéreos “estúpidos” para castigar a Bashar Assad por el uso de productos químicos. Leamos el contenido del siguiente twitter de Donald Trump el dia 5 de Sept del 2013 “Again, to our very foolish leader do not attack Syria if you do many very bad things will happen & from that fight the U.S. gets nothing” (nuevamente, a nuestro súper tonto líder: No ataque Siria, si lo hace muchas cosas malas sucederán y de esa pelea a EE.UU. no le queda nada)

Es indudable que la decisión de la madrugada del 6 de abril de 2017 cambia radicalmente la política que el Presidente Obama mantuvo con respecto al conflicto sirio, e impone de nuevo la política de intervención militar de los EE.UU. lo cual traerá sin duda, cambios geopolíticos importantes en la compleja madeja de intereses en el Medio Oriente. Veamos porque creemos esto.

En el conflicto sirio actúan grupos insurgentes enfrentados contra los militares y partidarios del régimen conjuntamente con las fuerzas libanesas de Hezbollah, Irán y Rusia, mientras que otros grupos insurgentes están alineados unos con Al Qaeda y otros con ISIS. Entretanto los EE.UU. trabaja en estrecha colaboración con kurdos que son enemigos mortales de Turquía, un aliado problemático que está cada vez más en desacuerdo con los EE.UU.

Siria limita al norte con Turquía, al este con Irak, al sur con Jordania y Palestina y al oeste con Libia, tiene además como uno de sus principales aliados a Irán, país que ha manifestado que cualquier intervención occidental contra Siria, sería también un ataque a su propio territorio.

Siria posee además recursos gasíferos que son importantes para el resto de Europa y los EE.UU. Agreguémosle a todo lo anterior que el Presidente Trump ha amenazado con revisar el acuerdo nuclear que el Presidente Obama firmara con Irán en Julio del 2015 y al cual se oponían Israel, Arabia Saudita y los republicanos de EE.UU. pareciera entonces que la decisión tomada por el Presidente Trump el Jueves 6 de Abril 2017, pudiera desencadenar un enfrentamiento incontrolable en el Medio Oriente dada su complejidad.

Sin embargo, algunos analistas como el periodista y columnista del País de España Miguel Ángel Bastenier Martínez, al igual que el premio nobel de Economía 2008 Paul Krugman, sostienen que la decisión del lanzamiento de los 59 misiles Tomahawk forma parte de una estrategia mediática del Presidente Trump.

“Las acciones mediáticas que conquistan un ciclo informativo o dos no sustituyen a las políticas reales y coherentes. De hecho, su efecto duradero más importante puede ser desgastar la credibilidad del gobierno. Eso trae a colación el ataque con misiles dirigidos de la semana pasada en Siria” (…) “El ataque transformó instantáneamente la cobertura informativa del gobierno de Trump. De pronto los informes acerca de conflictos internos y deficiencias fueron remplazados por titulares sobre la tenacidad del presidente y videos de los lanzamientos de 59 Tomahawk” (Paul Krugman)

“Los hechos no son del todo convincentes. Los daños a la base desde la que se supone que se lanzó el ataque gubernamental han sido mínimos, unos hangares destruidos, algunos aviones y una media docena de bajas, pero lo más notable es que se dió un preaviso de hora y media al personal ruso para que se pusiera a cubierto. Es cierto que las especulaciones sobre una aproximación a Moscú en la guerra contra el Estados Islámico (ISIS en sus siglas en inglés) se ven afectadas por una reacción amenazadora, pero solo verbal, de Rusia, Irán y Hezbolá, y en todo caso menos habría sido inconcebible. Los puentes con el presidente Putin están dañados pero no rotos” (Miguel Ángel Bastenier Martínez”.

Tal parece que el Presidente Trump no tiene intenciones por ahora, de iniciar en el Medio Oriente operaciones militares que profundice el conflicto geopolítico en una de las zonas más peligrosas del mundo. Sin embargo habrá que seguir de cerca el proceso geopolítico de la zona, por cuanto Siria, Libia, Gaza, Argelia, Irán,

Kuwait, Arabia Saudita, Baréin, Catar y los Emiratos Árabes, tienen una zona sísmica geopolítica y geoestratégica que de activarse, pudiera provocar un Tsunami de inestabilidad mundial.

 

Redactado por  Miguel Molero / Economía Sin Secretos

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