César Girón: “La Girondina, el gran matador”, por Mario Valdez

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(06 de diciembre. El Venezolano).- César Girón se convirtió en el mejor Torero de todos los tiempos en Venezuela y América toda, así como en Europa, en España hizo gala de su arte, triunfando en las grandes plazas de la fiesta brava, fue un torero completo en toda su extensión, los tercios, capote, muleta, banderillas, inventó un pase especial de muletas que lo caracterizó “La Girondina”, con el extraordinario estoque final, el gran matador.

A la edad de 12 años, se estaba celebrando una corrida en la Plaza de Toros La Maestranza de Maracay, para sorpresa de la fanaticada se lanza al ruedo de manera espontanea, un muchacho que comienza a correr delante del toro y le da vueltas al ruedo, lo sacan y lo hacen preso. César Girón había sentido la adrenalina en su cuerpo, lo impresionó el vestido de luces, el capote, y la elegancia del torero lo marcaron para siempre, se le impregnó en la sangre y así se mantuvo hasta el final de sus días.

En esa plaza se hizo grande y post morten lleva su nombre “Plaza de Toros La Maestranza César Girón”.

Fue hermano de los también matadores Curro, Rafael, Efraín y Freddy Girón, a quienes ayuda y apadrina en sus presentaciones, creador de la “Dinastía de Los Girón”. Su nieto César Girón, lleva su mismo nombre y es un gran torero, hijo del rejoneador español Antonio Ignacio Vargas y de su hija Myrna.

En Francia se casó con Daniele Ricard, dueña de una de las más grandes fortunas francesa, heredera  de Pernod Ricard (una compañía de licores de Europa). De esa unión matrimonial nacieron tres hijos: Mirna, Patricia y César (máximo ejecutivo de la Junta de Directores de la sociedad francesa Pernod, una de las subsidiarias de Pernod Ricard).

De limpiador de tumbas a Torero

El 13 de junio de 1933, en el seno de una familia numerosa y humilde en Choroní estado Aragua, Venezuela nació César Antonio Girón Díaz, sus padres fueron don Carlos Girón y doña Esperanza Díaz. Su infancia y la de sus 12 hermanos estuvieron signadas por las precariedades económicas de su grupo familiar. Desde niño salió a trabajar en diversos oficios y se destacó  en un trabajo poco común, en el cementerio del pueblo era limpiador de tumbas y guía para conducir a los familiares donde reposaban los restos de sus deudos, así se ganó la vida y ayudó a sus hermanos. La familia vivía en la calle Sánchez Carrero de Maracay capital del estado Aragua, se produjo un incendio en su casa y César logró rescatar a la familia, en el intento sufrió quemaduras en sus manos, durante mucho tiempo lo llamaban por el apodo de “mano quemada”.

Debuta y sale en hombros del Nuevo Circo de Caracas

Unos años después de muchas correrías y practicas con los toros, César Girón  presencia en La Maestranza lo que había sido para él la mejor corrida, logra ver las máximas figuras del toreo como lo fueron el maestro Manuel Rodríguez Sánchez “Manolete”, alternando junto a Carlos Arruza y Oscar Martínez.

El 1ero de octubre de 1950, es el comienzo de la dinastía Girón, cuando César debuta por la puerta grande en el Nuevo Circo de Caracas, el matador se crece y se consagra al matar 6 Toros del mismo encierro, lo acompaño la suerte porque su alternante Ramón Moreno Sánchez que se suponía era la estrella para esa novillada criolla, al banderillear su primer toro  sufrió un percance, Girón hizo la faena. Esa corrida convirtió a César Girón en el héroe, el público  lo sacó en hombros y lo paseó por las calles caraqueñas, lo llevaron a las redacciones de los periódicos y a las emisoras de radio más importante de la época. Ese fue el inicio, el Nuevo Circo le abrió el camino  para todos los éxitos y triunfos en las principales plazas taurinas del mundo que admiraron el arte de su toreo.

En el público se encontraba Fernando Gago (banderillero de la cuadrilla de Carlos Aruzza), venía de México y se quedó impresionado con el arte y el toreo del mozo Girón, se comunicó con su hermano el empresario y apoderado Andrés Gago para que contratará y llevara al novillero a España.

César Girón hizo historia en la tauromaquia

César Girón es considerado como uno de los más importantes toreros del siglo XX. En la Plaza de Toros de La Ventas de Madrid, salió por la puerta grande en cinco oportunidades en 1955, 1956, 1958, 1962 y 1963. Para hacer honor a su nombre es el creador de un pase taurino “La Girondina”.

Ha sido el único torero que ha cortado dos rabos en corridas consecutivas en la Feria de Sevilla. En abril de 1962, la revista Life le dio portada con sus hermanos. Lidera en dos ocasiones (1954 y 1956) el escalafón taurino en España, hazaña que repetiría su hermano Curro Girón en 1959 y 1961.

En Perú el 1ero de noviembre de 1954, el matador venezolano César Girón cortó cuatro orejas, dos rabos y la única pata cortada en el coso de Acho (Lima), en la Feria del Señor de Los Milagros.

Dos plazas de toros en Venezuela llevan su nombre, una escuela taurina en Maracay y el monumento La Girondina.

La Reina Susana Duijm, Alfonso “Chico” Carrasquel y Girón

El grandeliga venezolano Alfonso “Chico” Carrasquel contaba una anécdota que además de divertida, ponía de manifiesto quienes eran las figuras más populares de la época en aquellos años 50 del siglo pasado. “Estando en Caracas, salí una noche a Mi vaca y yo, el night club de moda, con mis amigos Susana Duijm y César Girón. Estacioné mi Cadillac convertible frente al establecimiento y un agente del orden público me invitó a moverlo, ya que estaba aparcado en un lugar prohibido. Me dirigí al policía y en un intento por impresionarlo comencé a preguntarle: ¿Tú sabes quién es la dama que me acompaña? Y el policía responde: No, no lo sé. Ella es Susana Duijm, la mujer más bella del mundo, le dije indignado y en voz alta. ¿Y tú sabes quién es este caballero que viene conmigo? Y el pobre hombre impresionado y casi con pena responde: No lo sé. Él es César Girón, el mejor torero del mundo, le respondí con voz más alta. Finalmente y ya con gente acercándose a observar la conversación, pregunté al policía: ¿Y tú sabes quién soy yo? No lo conozco señor contesta el agente. Yo soy el Chico Carrasquel, el mejor short stop del mundo. Los tres entramos al local a disfrutar de una noche llena de diversiones y al salir, ya bien entrada la noche, nos dirigimos a mi automóvil. La sorpresa fue que en el parabrisas había un pequeño papel, que al desplegarlo decía: ‘esta es una boleta de infracción, y explicaba la descripción de la falta y el monto a cancelar. Lo mejor es que tenía una firma a pie de página y poco después la frase: ¡El mejor policía del mundo!”.   

“Que la suerte reparta cornadas”

Así decía usualmente César Girón, y el 19 de octubre de 1971 recibió la última y terrible cornada, cuando lo venció el sueño que produce manejar sólo de noche, conducía un Volkswagen Carmanggia de color rojo propiedad de su hermana Columba, iba en sentido Caracas a Maracay al  estrellarse contra un camión Ford, conducido por el tachirense Parménides Chacón Colmenares, que iba despacio por el hombrillo en el kilometro 73 de la Autopista Regional del Centro a la altura de La Victoria estado Aragua, al sentir el impacto contra su camión estacionó, “encontró el carro rojo incrustado en la parte trasera”.

El conductor no tenía idea de quien se trataba y como pudo con la ayuda de su compañero de viaje, “sacó el cuerpo herido y sin conocimiento de César Girón que estaba metido entre el amasijo de hierros torcidos que le abrazaban”. Muchos automóviles pasaron, ninguno se detuvo a socorrer a los heridos, los auxilió el gobernador de Portuguesa y los condujo al hospital Central de Maracay.

César Girón llegó sin vida al hospital, los médicos Jorge Pernía y Henry Burguera, que lo recibieron no sabían que era el muerto, cuando revisan sus documentos la sorpresa y el dolor invadió a los presentes. Burguera en su informe relata que “la muerte fue casi instantánea, y que se debió al hundimiento de la caja torácica en la que recibió un golpe muy fuerte del volante del automóvil, que quedó completamente destrozado¨.

Sentí sobre mis hombros que se me desplomaba el cielo

Su hermano Efraín Girón, también grande del toreo comenta, que a las nueve de la noche fue a buscar a su hermana Milagros a la Universidad Católica en compañía de Francisco Pérez Avendaño, iban por la autopista de El Paraíso y “escuchamos en la radio a Carlitos González, durante la transmisión del juego de pelota, que informaba de un fatal accidente de tránsito en el que había perdido la vida César Girón. Sentí sobre mis hombros que se me desplomaba el cielo, todo el universo, un peso impresionante y aplastante cuando dijo: ´…en un accidente automovilístico en La Victoria, se mató César Girón.´

Del restaurant “Mario´s” al “Portón”

Ese trágico día César Girón al medio día estuvo en el restaurante “Mario’s” estaba ubicado en la avenida Casanova, Sabana Grande, cuando venía a la capital lo frecuentaba porque era un sitio de tertulia para los taurinos. Se despidió de los amigos, y se dirigió al restaurante “El Portón” en El Rosal, iba a almorzar con las cuatro personas por las que sentía más afecto y las más ligadas a su vida eran Julio García Vallenilla, Carlitos García Vallenilla y sus hermanos Curro y Efraín Girón. “Había una intención de reconciliación en la reunión, como si de una despedida se tratará”. Esta información me fue corroborada por el doctor Miguel Sierralta hace pocos días.

 En el peaje de Tazón le dio la Bendición a su hermano Efraín

 Rafael Felice con quien compartí oficina siempre comentaba, “que él siempre se había opuesto a que César Girón se fuera esa noche a Maracay, “Le acompañe junto a mi esposa y su hermano Efraín (Girón) hasta el peaje de la autopista en Tazón. Discutimos fuerte; pero estaba empeñado en huir a buscar un reloj que había dejado en Maracay”. César les comentó que tenía que viajar a Carora, a la ganadería “Los Aranguez”, para seguir sus entrenamientos “ya que quería estar como una hojilla para las corridas de la feria”. En la caseta de la Guardia Nacional se lavó la cara, se despidió, le dio la bendición a Efraín y se marchó.

Felice se quedó preocupado, se fue a su casa y a las dos horas comenzó a llamar a la casa de César, el teléfono salía ocupado, insistió y al atender la llamada una de las hermanas de César le informó que “César había muerto”.

Así se fue el Rey de la Fiesta Brava

El miércoles 21 de octubre por la mañana,  el cadáver de César Girón lo llevaron al hotel Jardín donde quedaba la Gobernación de Aragua, Maracay parecía un torbellino, hervía en su corazón llorando a su ídolo. Lo llevaron a la Plaza de toros de La Maestranza de Maracay, que estaba llena de bote en bote esperando para darle el último adiós al más grande de los toreros que ha parido esa tierra,  fue paseado por el ruedo y le dieron varias vueltas, como si se tratara de la última faena, su público le pedía más. El palco, sombra, las gradas, muchas cuadras de los alrededores estaban impregnadas del dolor muy intenso que sentía ese pueblo por su hijo que se fue muy temprano.  Así se fue el gran César Girón, el Rey de la fiesta brava venezolana.

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