Antidemocracia superlativa, por Isaías Márquez

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Foto: Referencial

(29 de agosto de 2018. El Venezolano).- Producto de la franquicia habanera, convenida para su aplicación durante el lapso 1992-2005 de prórroga indefinida es el destino rojo de la Venezuela otrora corajuda, antes de confiar sus destinos a un individuo madrugador con un “POR AHORA” fatídico, que ratifica Nicolás Maduro Moros, y consolida la dictadura mediante la Asamblea Constituyente que se instala en medio de comicios fraudulentos, que revela la misma firma Starmatic, contratada para gestionar el proceso, ya de antemano ilícito.

Una de las primeras acciones de esa asamblea polémica, suprapoder integrado por unos 600 miembros, de entre quienes descuellan el hijo y la mujer de Maduro, consiste en la destitución de la doctora Luisa Ortega Díaz, fiscal General de la República, aparte de someterle a juicio por supuestas irregularidades en su gestión.

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Rebeliones militares, así como otras actitudes y hechos, que ostentan desconcierto, incluso de civiles, ante el régimen y/o sistema, demuestra que la megafragmentación en que se halla la nación entera, también alcanza a la FANB, columna vertebral de la dictadura, y entre cuyas altas jerarquías hay individuos señalados por corrupción y narcotráfico.

El cerco internacional que se tiende sobre nosotros, suspendidos del MERCOSUR, quien denunció la “ruptura del orden democrático”,  señalado, también, por la ONU a causa de torturas y uso excesuvo de la fuerza pública, para reprmir miles de manifestantes, entre otras violaciones sistemáticas de los DDHH.

La Constituyente que nos regirá por cerca de unos dos años, mientras que el mandato actual de Maduro culmina en 1/2019, ha sido desconocida por EUA, UE, cumbre de las Américas, OEA y Mercosur.

No obstante, sus decisiones, de aplicación inmediata, buscan neutralizar cualquier disentimiento; incluso, invalidar la inmunidad parlamentaria a varios opositores, como el caso del  diputado doctor Julio Borges, para enviarles a prisión que la resistencia y/o disidencia denomina “cacería de brujas”.

Ínterin, nuestro pueblo se encuentra agobiado por una crisis sociopolítica, buscando sobrevivir a la hiperinflación, la falta de medicamentos e insumos hospitalarios, las violaciones a los DDH y las balas perdidas o direccionadas que han cegaron la vida de unas 400 personas durante cuatro meses de manifestaciones a escala nacional (5-9/2017).

Lo más grave, éxodo masivo de sinnúmero de venezolanos a quienes pretenden halagar con una tal misión “Vuelta a la patria” (¿?).

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