A Bolivia le sobran, a Venezuela le faltan, por Emiro Albornoz

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Referencial

(22 de febrero de 2017. El Venezolano).- Un desgarrador reportaje publicado en su edición del 21 de febrero, en el diario Panorama, en el cual se reseña el escandaloso déficit de ambulancias en la ciudad de Maracaibo y en todo el estado Zulia, causante de muchas muertes de venezolanos de distinto sexo y edades por no haber tenido la oportunidad de contar con un traslado a tiempo para atender sus emergencias de salud, nos llama a sumarnos a esta denuncia y a condenar a un régimen manirroto, despilfarrador e irresponsable cuyos representantes prefirieron dedicar milmillonarios recursos en dólares para atender a otros países, en búsqueda de solidaridades para su mal parido proyecto revolucionario, que destinarlos a atender las necesidades del pueblo venezolano.

Veamos el dramático inicio, la entrada, de la reseña periodística:

“Tiene el lado izquierdo del cuerpo adormecido y dificultad respiratoria. La vida de William Suárez, de 56 años, está en caída libre y no hay quién lo ataje. Una ambulancia pública es un espejismo.

Un taxi lo traslada desde Los Haticos hasta el Hospital Universitario, alrededor de las 2:00 de la tarde de un miércoles de respuestas ausentes. Junto a su hijo y su hermana aguarda, con impaciencia, en la sala de espera de la Emergencia. La evaluación médica apunta a un accidente cerebrovascular (ACV), pero es necesaria una resonancia magnética para comprobarlo (allí no hay equipos para practicar ese examen).

Las llamadas al Cuerpo de Bomberos de Maracaibo, a la Gobernación del Zulia, a la Alcaldía, al amigo del amigo son incontables. La angustia de los Suárez no se narra. El ahogo se convierte en asfixia. No hay vaso para el oxígeno. Los síntomas físicos tocan la salud mental de William, quien comienza a delirar mientras está acostado en el piso de la Emergencia; tampoco hay camillas.

“Ya va para allá la ambulancia”, es la respuesta más esperanzadora que reciben de los Bomberos, cerca de las 4:00 de la tarde. La vista de Jatzela Suárez, la hermana, se pierde en la entrada del centro de salud…” .

Como podrán observar los lectores, en el Hospital no había ambulancias disponibles porque de dos que tiene asignadas, ambas están inoperantes: una por estar en un taller mecánico, y la otra porque no tiene cauchos.

Es entonces cuando recuerdo, con una arrechera soberbia y macabra, la entrega a Bolivia por parte de Hugo Chávez, el 26 de junio de 2009 de unas 400 ambulancias para el Soporte Avanzado de la Vida en el estadio nacional de La Paz, capital de ese país, último modelo, dotadas de los equipos y aparatos más avanzados para atender emergencias, compradas con el dinero de todos los venezolanos, mientras en Venezuela ya faltaban estas unidades.

Recuerdo un video que hoy día ya no está en la red YouTube, tal vez porque el régimen lo mandó a suprimir, en el cual el presidente boliviano, Evo Morales, anuncia que se declaró día de Fiesta nacional en Bolivia ese día (No digo yo) , le da las gracias a Chávez que se veía esponjado por su epopeya y le pregunta qué otros regalitos les ha llevado a ese pueblo.

Y todavía estos revolucionarios de la ñoña se regodean hablando de preservar el legado de Chávez. ¿Será que es un legado haber inundado a Bolivia de ambulancias y poner a perecer al pueblo venezolano por la falta de estos vehículos especializados para el soporte avanzado de la vida?.

Según la OMS, lo ideal es contar con una ambulancia por cada 25 mil habitantes. Si esta proposición se cumpliera, en el Zulia, donde hay 3.704.404 pobladores, según censo INE, 2011,  se dispondría de 148 unidades. Maracaibo requiere 58, San Francisco 18 y Jesús Enrique Lossada 5. En el Zulia, se calcula un déficit superior a  90% en ambulancias.

El cuadro de esta revolución es completo. En el Hospital General del Sur no hay una sola ambulancia, pero tampoco la tiene la Maternidad Castillo Plaza. El Cuerpo de Bomberos de Maracaibo cuenta con una sola unidad.
A este dramático escenario se une la falta de medicinas y equipos e insumos en los hospitales que hacen que la gente se muere de mengua, Si no los coge el cinco, los agarra el sin nariz.

Que viva el legado de Chávez de regalar a otros países lo que no le pertenecía a él sino al pueblo de Venezuela, que viva la revolución bonita y su proyecto de destrucción de la patria venezolana.

Por Emiro Albornoz

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